Por Shimon Prokupecz, Matthew J. Friedman y Rachel Clarke
El juez a cargo del juicio contra un exagente de la policía del distrito escolar de Uvalde rechazó una petición de la defensa para declarar nulo el proceso la tarde de este miércoles.
El juez Sid Harle determinó que la fiscalía no había ocultado intencionalmente material mencionado por un testigo durante el primer día del juicio.
La exmaestra de la Escuela Primaria Robb, Stephanie Hale, continuará siendo contrainterrogada el jueves. Después, Harle decidirá si todo su testimonio debe ser retirado del expediente y si se debe instruir al jurado para que lo desestime.
El abogado Jason Goss, que defiende a Adrian Gonzales —el exagente de policía escolar que se ha declarado inocente de 29 cargos de poner en peligro o abandonar a menores relacionados con la masacre escolar de Uvalde—, insistió en que la defensa fue perjudicada por el testimonio de Hale, quien indicó dónde recordaba haber visto al atacante.
La defensa busca presentar una cronología detallada de los hechos y argumentó que esta nueva información podría haberla afectado.
“Esta situación sí tuvo un efecto significativo en el proceso voir dire, es decir, en el interrogatorio preliminar y en futuros testigos, en caso de ser llamados”, dijo Goss a Harle. “Tenemos que pedir al tribunal un juicio nulo”.
Harle explicó sus motivos para negar la moción. “No fue intencional por parte de la oficina del fiscal de distrito. Fue negligente, y no creo que lo declarado ante el jurado haya resonado lo suficiente como para afectar significativamente su estrategia de juicio”, dijo el juez.
La controversia por el testimonio de Hale el martes, primer día del juicio, desanimó a algunas familias que aún esperan respuestas y justicia más de tres años después, según relató un familiar.
Jesse Rizo, cuya sobrina Jackie Cazares estaba entre las víctimas, dijo que para su familia y otros parientes es difícil mantener el ánimo.
“Conservan algo de esperanza, y esa esperanza es la rendición de cuentas. Esa esperanza es que el equipo de la fiscalía haga un buen trabajo al presentar el caso y argumentar para lograr una condena”, dijo a los periodistas fuera del tribunal.
“Pero cuando ocurre un contratiempo —y eso es decirlo suavemente—, cuando ves eso, Dios, es muy decepcionante”.
Su hermano, Manuel Rizo, fue más directo: “El equipo de la defensa es incompetente”.
Esto fue lo que ocurrió el primer día del juicio, que derivó en los acalorados intercambios entre los abogados de la fiscalía y la defensa que llevaron al juez a cancelar los testimonios del miércoles.
Stephanie Hale fue la cuarta testigo en declarar el martes. El jurado, compuesto por siete mujeres y cinco hombres en Corpus Christi, Texas, ya había escuchado a un empleado de una funeraria que dijo que le dispararon cuando un hombre salió de una camioneta que se había accidentado, así como a dos agentes de la Policía Estatal de Texas que respondieron al llamado de emergencia de la Escuela Primaria Robb en Uvalde el 24 de mayo de 2022, cuando dos docentes y 19 niños fallecieron.
Los fiscales comenzaron el día alegando que Gonzales, funcionario de la policía del distrito escolar, no logró localizar, enfrentar o retrasar al atacante cuando llegó a la escuela.
El equipo de la defensa de Gonzales argumentó que demostrarían, a través de una cronología detallada, que él hizo lo mejor que pudo y que las muertes y lesiones fueron únicamente culpa del atacante.
Hale también subió al estrado para hablar sobre sus experiencias como maestra de tercer grado en la Escuela Primaria Robb ese día, cuando se entregaban premios al final del año escolar.
Testificó que había sacado a sus alumnos al patio para un recreo extra cuando escuchó rui