Por Germán Padinger, CNN en Español
Durante años, Diosdado Cabello Rondón fue para muchos el poder en las sombras en Venezuela. Al mismo tiempo, fue el eterno número dos del chavismo y quien quedó apartado del sillón presidencial cuando Hugo Chávez, entonces presidente y enfermo con cáncer, eligió a Nicolás Maduro para sucederlo. Esta aparente contradicción ha estado en el centro de quien es una de las figuras más emblemáticas y temidas en los últimos 25 años.
Maduro ya no está: el sábado el presidente de Venezuela y sucesor de Chávez fue capturado junto a su esposa, Cilia Flores, por un comando de Estados Unidos, que rápidamente se lo llevó a Nueva York para ser juzgado por presuntos crímenes de narcotráfico, los cuales niega.
Así, de un día para otro, Venezuela volvió a quedarse sin presidente, como aquel 5 de marzo de 2013 en el que murió Chávez. Actual ministro del Interior, Cabello tampoco saltó ahora al liderazgo tras el derrocamiento de Maduro: la vicepresidenta Delcy Rodríguez, que junto a su hermano Jorge constituye otro polo de poder en el chavismo, alejado de Cabello, juró como presidenta encargada y conduce ahora el país en la incertidumbre posterior al ataque.
“Fue un ataque criminal, terrorista, contra nuestro pueblo”, dijo Cabello el sábado en una temprana aparición en Caracas pocas horas después del asalto con helicópteros de EE.UU., vestido con chaleco antibalas y casco, y rodeado de hombres armados que patrullaron las calles de la capital tras el ataque.
Dos días después, y luego de la juramentación de Delcy Rodríguez, Cabello volvió a aparecer y dijo que “sabe el imperialismo que tiene un prisionero de guerra en su territorio”, en referencia a la captura de Maduro.
Cabello, de 62 años, es uno de los últimos chavistas de la vieja guardia que aún quedan en el poder, junto al ministro de Defensa, Vladimir Padrino López. Y como Padrino, a diferencia de Maduro, comparte el pasado militar con Chávez: llegó al grado de capitán antes de retirarse del Ejército, institución que cumple un rol clave en el poder en Venezuela.
Fueron precisamente Cabello y Maduro quienes acompañaron a Chávez en su última aparición pública en 2012, cuando atravesaba el cáncer por el cual luego murió.
Durante los inicios del chavismo en el poder, Cabello ocupó cargos diversos, entre ellos ministro de Obras Públicas y Viviendas, gobernador del estado de Miranda y presidente de la Asamblea Nacional. Incluso, llegó a oficiar como presidente interino —por apenas cinco horas— durante el caótico intento de golpe de Estado contra Chávez en 2002.
Tras el ascenso de Maduro en 2013, Cabello tardó varios años en volver al gabinete, forjando una imagen de poder en las sombras pero también de provocador público a través de su programa de televisión “Con el mazo dando”, que comenzó en 2014 y se convirtió en un vehículo propagandístico utilizado para intimidar a opositores.
Durante esos años, Cabello se dedicó a “la confrontación y persecución contra los y las defensoras de derechos humanos”, obligando a “disminuir el perfil público y tomar todo tipo de cuidados para la mayoría de las organizaciones”, de Read more