Por Ben Church, CNN
Ha sido una semana memorable para el Real Madrid, pero por las razones equivocadas.
Desde peleas entre jugadores hasta extrañas ruedas de prensa, el que posiblemente sea el equipo de fútbol más grande del mundo se ha visto sacudido por una revelación tras otra que ha acaparado la atención.
¿Qué está pasando en el club? ¿Y qué podemos esperar en las próximas semanas?
En primer lugar, es importante comprender el contexto en el que surgen estas controversias. Su origen radica en que el Real Madrid lleva dos temporadas sin ganar un título importante.
Esto puede no ser un gran problema para la mayoría de los clubes del mundo, pero para el Madrid es prácticamente el fin del mundo. Dado el dinero que se paga por los jugadores y su rica historia de títulos, ganar trofeos es lo mínimo que se espera de sus jugadores, y no lograrlo suele conllevar cambios drásticos en la plantilla.
Sin duda, este año ha sido así, con la destitución de Xabi Alonso como entrenador en enero tras un mal comienzo de temporada. Fue sustituido por Álvaro Arbeloa, entrenador del filial del Real Madrid, quien no ha logrado revertir la situación durante su etapa interina.
La temporada tocó fondo el domingo, con la derrota del Madrid por 2-0 ante su eterno rival, el Barcelona. Este resultado permitió al Barça proclamarse campeón de liga ante su rival, una humillación que parece haber avivado aún más la llama que ya ardía en el corazón de este equipo madrileño plagado de estrellas.
Ante la decepcionante temporada, el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, convocó una rueda de prensa de última hora el martes. Dado que circulaban rumores sobre el posible regreso de José Mourinho para dirigir al equipo la próxima temporada, algunos asumieron que Pérez abordaría ese tema, buscando estabilizar la situación tras unos meses turbulentos en la capital española.
Pero qué equivocados estaban.
El presidente más exitoso en la historia del club, normalmente sereno, se lanzó a una acalorada diatriba, presentándose como víctima de una “campaña organizada” para destituirlo. En un discurso apasionado, pidió nuevas elecciones y animó a sus oponentes a manifestar públicamente su deseo de reemplazarlo como presidente.
“Quiero hablar de todos los que creo que están detrás de esta campaña… algunos se mueven en la sombra para presentarse a las elecciones. Pues que se presenten”, dijo, confirmando que gozaba de buena salud y estaba listo para dirigir el club. “Esta es la oportunidad que les estoy dando”.
Pérez, de 79 años, no se anduvo con rodeos en su memorable rueda de prensa, atacando a varios objetivos, entre ellos los periodistas presentes, el Barcelona y La Liga, sobre diversos temas. Cabe destacar, sin embargo, que no habló en detalle sobre los malos resultados del equipo ni se dejó influir por las preguntas sobre la posibilidad de que Mourinho se convirtiera en entrenador.
“Ha estado al frente del Madrid durante 26 años en dos etapas, y esta es la primera vez que vemos algo así”, declaró Ruairidh Barlow, editor de Football España, a CNN Sports el miércoles.
“Llegó 18 minutos tarde a su propia rueda de prensa. Dedicó 21 minutos principalmente a atacar a la prensa y a señalar a periodistas específicos, discutiendo con algunos de ellos, y respondió a 40 minutos de preguntas, que parecieron más bien una charla informal”.
“Creo que su intención era desviar la atención de los fracasos deportivos del Real Madrid… y también desafiar a cualquiera que, en sus propias palabras, quiera arrebatarle el poder”.
“Pero, en esencia, creo que lo que hizo fue mostrar cierta debilidad. ¿Por qué hizo esto? Debe ser porque se siente amenazado”.
Pérez también restó importancia al incidente entre Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni. Ambos jugadores protagonizaron una pelea durante un entrenamiento la semana pasada, que obl