Por Iván Pérez Sarmenti y Uriel Blanco, CNN en Español
Carlos Ferello es un jubilado que disfruta de las expediciones y del mar. Y también es el único argentino que estuvo a bordo del MV Hondius, el crucero que sufrió un brote de hantavirus y ha sido noticia a nivel internacional.
Tras la llegada del barco a las islas Canarias el domingo, Ferello fue evacuado y deberá permanecer aislado al menos 42 días en un hotel en Ámsterdam.
En entrevista con CNN, cuenta cómo fue su experiencia durante el brote de hantavirus en el crucero, que hasta ahora ha dejado varios contagios confirmados y por el momento tres muertes.
Ferello ya conocía a la empresa Oceanwide Expeditions, que opera el crucero MV Hondius.
Viajó con ellos hace dos años a la Antártida.
“Me gustó mucho el barco. A mí me gusta mucho navegar y el mar”, platicó Ferello en entrevista con CNN.
El argentino decidió volver a viajar con la empresa al revisar una buena oportunidad de aventura en su correo electrónico. Se trataba de un viaje de 30 días: el buque partía el 1 de abril desde Ushuaia, Argentina, y tenía como destino Cabo Verde.
No era un crucero de turismo masivo como los que llaman la atención en los medios.
Tampoco tenía las amenidades que se suelen relacionar con uno de estos buques, como piscinas o pistas de baile. Se trataba de un viaje de expediciones con casi 150 personas a bordo entre pasajeros y tripulación.
De las tres personas que han fallecido por el brote de hantavirus en el crucero, dos eran un matrimonio de Países Bajos. Ferello recuerda que el viaje empezó a convertirse en un problema cuando el marido de esa pareja comenzó con síntomas, cinco días después de iniciado el viaje. Al cabo de cinco días más, el pasajero murió a bordo del crucero.
“Ninguno sospechaba ni había los medios necesarios para hacerle un estudio clínico y determinar si era hantavirus o no. Empezó con características de una gripe fuerte y después con problemas gastrointestinales. Al tiempo él murió”, declaró.
Pese a su muerte, que Ferello describió como un evento “un poco traumático”, las personas siguieron con sus actividades en el crucero, pues no se sabía que lo que estaba ocurriendo era un brote de una enfermedad considerada rara.
“Realmente se tomó consciencia cuando se supo que era hantavirus, cuando murió la mujer en Johannesburgo”, indicó.
La esposa del hombre neerlandés, fallecido el 11 de abril, presentó problemas estomacales el 24 de abril, cuando desembarcó en la isla británica de Santa Elena. Su estado empeoró y dos días después, mientras intentaba regresar a Países Bajos, falleció en un hospital de la ciudad sudafricana de Johannesburgo.
“Ahí fue cuando realmente salió a la luz que era el hantavirus, pero hasta ese momento había sido una desgracia, una muerte de una persona con alguna complicación un poco por la edad, pero nunca se pensó que era un virus de este tipo”, agregó Ferello.
Una vez que ya había pleno conocimiento de que se trataba de hantavirus, las actividades a bordo del crucero cambiaron radicalmente, al punto de asemejarse a algunas de las restricciones de la pandemia de covid-19.
“En lugares cerrados teníamos que estar con los barbijos, evitar reuniones de grupos de gente en los almuerzos, en las comidas, lo mejor posible (era) estar solos, así que toda esa parte se evitó”, dijo Ferello.
El hantavirus es una enfermedad rara Read more