Por Uriel Blanco, CNN en Español
Una delegación brasileña de altos funcionarios, encabezada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, se reunió este jueves con sus pares estadounidenses, liderados por el presidente Donald Trump, en lo que significó el primer encuentro en Estados Unidos entre ambos mandatarios.
La reunión, que duró tres horas, se centró, entre otros temas, en el comercio bilateral de Brasil y EE.UU., principalmente en aranceles.
En conferencia de prensa tras la reunión en la Casa Blanca, Lula da Silva declaró que le dijo a Trump que “necesitaba volver a fijarse a nuestros productos otra vez”, en un momento en que China ahora compra más al país sudamericano.
Además de instar a Trump a reforzar el comercio con Brasil, Lula llamó al mandatario estadounidense a que mire a América Latina más allá del narcotráfico, un tema que ha sido prioridad en la agenda del presidente de EE.UU. desde el inicio de su segundo mandato en enero de 2025.
El mandatario brasileño agregó que salió de la reunión con la sensación de que se dio “un paso importante hacia la consolidación de la histórica relación entre Brasil y Estados Unidos”.
Lula da Silva propuso que en los países donde hay narcotráfico se necesitan incentivos económicos, con el fin de “construir algo lo suficientemente fuerte” que permita enfrentar estas actividades ilegales.
Asimismo, en la cuestión de los aranceles —un tema de choque entre Brasil y Estados Unidos desde mediados del año pasado—, Lula aseguró que habrá otra reunión en 30 días para discutir sobre los gravámenes en productos específicos. Es un cambio drástico a la posición de Brasil del año pasado, cuando Lula da Silva decía que hablar con Trump de este tema sería una “humillación”.
Mientras que el año pasado EE.UU. impuso a Brasil algunos de sus aranceles más altos, hoy la mayoría de esos gravámenes ya no están vigentes por una decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos en febrero de este año. Sin embargo, el arancel global del 10 % que el Gobierno de Trump impuso inmediatamente después de la decisión del máximo tribunal siguen vigentes contra productos internacionales, incluidos los brasileños, hasta julio (es decir, hasta 150 días después de imponer el arancel del 10 %).
Estamos “muy optimistas” sobre los aranceles, dijo Lula. “Nos interesa mucho que Estados Unidos vuelva a invertir en Brasil”, añadió.
La comitiva de ministros que acompañó a Lula dijo en la conferencia que la próxima reunión en 30 días tiene la finalidad de que EE.UU. acabe con los aranceles del 10 % contra productos brasileños y con los aranceles de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que requiere que el Representante Comercial de Estados Unidos realice investigaciones sobre acciones comerciales onerosas por parte de países extranjeros, pero no contiene ningún límite al nivel o la duración de los aranceles impuestos como resultado de esas investigaciones.
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