Análisis de Hanna Ziady, CNN
La Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, está a punto de perder a uno de sus miembros más importantes. La salida de los Emiratos Árabes Unidos asestará un golpe al grupo que podría poner en riesgo su capacidad para influir en el mercado mundial del petróleo.
EAU es el tercer mayor productor de petróleo crudo de la OPEP, después de Arabia Saudita e Iraq. Su salida del grupo le permitirá bombear más petróleo, lo que podría ayudar a bajar los precios del petróleo y el gas a largo plazo.
Pero si esperas un alivio inmediato de los altos precios en la gasolinera, podrías llevarte una decepción.
El crudo Brent, el referente mundial del petróleo, se negocia actualmente en máximos de varias semanas, en torno a US$ 117 por barril. Y el precio promedio nacional de la gasolina en EE.UU. está en un máximo de cuatro años, en torno a US$ 4,23.
No obstante, los analistas dicen que el impacto en los precios del petróleo del movimiento de EAU será limitado mientras el estrecho de Ormuz permanezca en gran medida cerrado, lo que actualmente retiene unos 10-12 millones de barriles de crudo al día de los mercados mundiales.
EAU ha estado “ansioso por bombear más petróleo”, tras haber invertido fuertemente en los últimos años para ampliar su infraestructura de producción, según David Oxley, economista jefe de clima y materias primas de Capital Economics.
La OPEP ha restringido la capacidad de EAU para bombear libremente porque el grupo impone cuotas de producción a sus miembros para regular la oferta y la demanda. Los críticos acusan al grupo de manipular los precios, algo que niega.
Las cuotas más recientes de la OPEP limitaron la producción de petróleo de EAU a 3,2 millones de barriles al día, cuando en realidad tiene capacidad para producir cerca de 5 millones de barriles al día, dijo a Connect the World de CNN Robin Mills, director ejecutivo de la consultora QamarEnergy, con sede en Dubái.
La oferta adicional potencial cubriría alrededor de 1-2 % de la demanda mundial diaria de petróleo.
La OPEP se formó en 1960 por cinco de los mayores productores de petróleo del mundo en ese momento, a saber: Arabia Saudita, Irán, Iraq, Kuwait y Venezuela. El grupo se expandió hasta 16 países miembros en su punto máximo, pero actualmente tiene 12 miembros, después de que Ecuador, Indonesia, Qatar y Angola se retiraran en los últimos años.
Sin duda, el cártel es menos poderoso de lo que fue alguna vez. Cuando los miembros de la OPEP detuvieron las exportaciones a Estados Unidos y otros países durante el infame embargo petrolero árabe, en medio del conflicto árabe-israelí en 1973, los precios mundiales del petróleo se dispararon 300 % y empujaron a la mayoría de las economías occidentales a la recesión.
La influencia de la OPEP ha disminuido en parte desde entonces porque el voraz consumidor de petróleo Estados Unidos ahora es un exportador neto de petróleo (aunque todavía importa algunos tipos de crudo y productos petrolíferos). La economía mundial también se ha vuelto mucho menos intensiva en petróleo gracias a la electrificación, la eficiencia energética y a que el gas natural y las energías renovables han asumido una mayor proporción de la generación eléctrica.
Para apuntalar su autoridad, el grupo se amplió en 2016 para incorporar a otros productores de petróleo, como Rusia, bajo el paraguas de OPEP+.
OPEP+ representa casi 42 % de la producción mundial de petróleo crudo, según las propias cifras del grupo, por lo que sus decisiones sobre la producción de petróleo aún pueden influir en los precios.
Dado que los precios mundiales del petróleo crudo están determina