Por CNN en Español
Una joven que acudió a una entrevista de trabajo y nunca regresó. Un policía que, según denuncian los familiares de la víctima, pidió dinero para investigar la desaparición en las horas más críticas. Demoras en ir al edificio señalado. Familiares de un detenido aseguran que fue amenazado para que se declarara culpable. Son todos elementos de un caso que conmueve a la Ciudad de México, que vuelve a ser testigo de un feminicidio y presiona a los investigadores.
Edith Guadalupe Valdés Zaldívar, de 21 años, fue citada el miércoles a una entrevista laboral en un edificio del centro-sur de la capital, donde fue vista por última vez. Al no regresar, sus familiares, que tenían los datos de su trayecto y no recibían respuesta, iniciaron de inmediato una búsqueda en el inmueble y luego acudieron a las autoridades. Ante la falta de una reacción rápida por su parte, los allegados de Edith bloquearon el tránsito local durante varias horas el jueves.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, dijo el viernes 17 de abril, día en que fue hallado el cuerpo de la víctima, que supo de la desaparición el jueves y “activó de manera inmediata los protocolos de búsqueda e investigación correspondientes”. Sin embargo, luego la fiscal de Justicia de la ciudad, Bertha Alcalde Luján, admitió que hubo un retraso en las diligencias para acudir al edificio.
La fiscal detalló que la denuncia fue presentada cerca de la 1 a.m. del 16 de abril. “Desde ese momento se contaba con información relevante que permitía orientar la búsqueda hacia un domicilio concreto”, destacó. Pero que no fue sino hasta la tarde de ese día cuando las autoridades fueron al inmueble.
Ya era muy tarde: la joven fue encontrada sin vida en el sótano, oculta bajo un montículo de arena, casi 24 horas después de la denuncia, luego de que se hubieran encontrado previamente objetos personales vinculados a ella, contó la fiscal.
“Los hechos son claros. La familia denunció en la madrugada del 15 al 16, había ya un domicilio ubicado y no fue hasta la tarde del otro día en que se acudió a dicho domicilio”, repasó la fiscal.
Los familiares afirman que las autoridades les dijeron, en primera instancia, que iniciarían la búsqueda cuando hubiesen transcurrido 72 horas desde la desaparición, pese a que la ley general en materia de desaparición establece que, tras la presentación de una denuncia, el agente que la reciba debe “proceder sin dilación” a aplicar el protocolo de investigación, sin necesidad de esperar ningún plazo, y remitir la información a las autoridades competentes. Además, señalaron que les negaron acceso a cámaras de vigilancia y que incluso les pidieron dinero para acelerar las investigaciones.
Alcalde Luján dijo que el señalamiento que incluye “la solicitud de dinero” es “muy grave e inaceptable”. Según declaró, Asuntos Internos abordó el caso y un policía de investigación fue separado mientras avanza la pesquisa.
“Estamos llevando a cabo una investigación exhaustiva tanto en el ámbito administrativo como penal para determinar las responsabilidades correspondientes”, agregó.
El viernes, la Fiscalía anunció la detención de un sospechoso, al parecer, un vigilante del edificio. El hombre, según la hipótesis de los fiscales, “habría tenido un altercado con Edith y la habría agredido”.
Agregan que entre los indicios hallados figuran manchas de sangre en la caseta de vigilancia, donde habrían ocurrido los hechos, además del informe de criminalística y el dictamen médico forense preliminar.
El sospechoso atacó a la joven con un armador o destornillador, dijo Alcalde Luján. “Posteriormente, ocultó el cuerpo en el sótano del estacionamiento con arena”, agregó.
Pero los familiares del detenido no solo rechazaron esta versión, sino que también denunciaron posibles irregularidades. La defensa del vigilante habló de posibles presiones y amena