Por Gonzalo Zegarra, Max Saltman y Kara Fox, CNN en Español
El operativo en el que murieron cuatro personas tras un enfrentamiento con guardafronteras cubanos, descrito por La Habana como una “infiltración armada”, no es un hecho aislado en las costas de la isla, aunque en los últimos años estuvieron relacionados a la migración. Por eso, hay que retroceder varias décadas para llegar a otros episodios que Cuba calificó de intentos de agresión.
A lo largo de más de seis décadas, principalmente durante la Guerra Fría, el Gobierno comunista ha denunciado incursiones marítimas, ataques desde lanchas y operaciones clandestinas procedentes del exterior, anclados en la narrativa de amenaza permanente por mar.
Tras el operativo del miércoles, el Ministerio del Interior dijo que los 10 tripulantes estaban armados y “tenían intenciones de realizar una infiltración con fines terrorista”, en un momento de alta tensión diplomática entre Cuba y Estados Unidos, que impuso un bloqueo petrolero que ahonda la crisis energética y ha instado al Gobierno de Miguel Díaz Canel a alcanzar un acuerdo.
“Aunque este ataque no parece haber sido bien planeado, el incidente recuerda una larga historia de organización clandestina y militancia del exilio cubano que se remonta a los años sesenta y setenta, tanto con el apoyo de Estados Unidos como sin él, y a veces en abierto desafío al Gobierno estadounidense”, dijo a CNN Michael Bustamante, profesor asociado y director del programa de estudios cubanos en la Universidad de Miami.
La ofensiva más emblemática -aunque poco comparable con el incidente del miércoles- es la fallida invasión militar de la bahía de Cochinos que buscaba derrocar a Fidel Castro en abril de 1961. En los meses previos, la CIA había lanzado 33 misiones marítimas exitosas para introducir suministros a la disidencia, según documentos de la agencia.
En los años siguientes hubo otras ofensivas de grupos de exiliados, incluidos ataques contra plantas y embarcaciones pesqueras.
Un documento de 1966 de la Guardia Costera indica que patrullas navales y aéreas registraban embarcaciones en el sur de Florida para detectar posibles ataques desde barcos basados en la península contra Cuba.
Las acciones fueron menguando y los nuevos incidentes marítimos estuvieron relacionados a las olas migratorias de las décadas posteriores.
En 1980, fuerzas cubanas hundieron un barco civil que fue secuestrado e intentaba dirigirse hacia Estados Unidos. Pese a que se trataba de una salida, arrojó luz sobre la postura de tratar el tema como amenazas de seguridad.
En los años 90, el éxodo y la crisis de los balseros volvió a desatar tensiones en la zona. Uno de los hechos más recordados es el del remolcador “13 de marzo”, fue bloqueado y embestido por otras embarcaciones en julio de 1994, con 72 cubanos a bordo. La nave se hundió y murieron 41 personas.
En medio de esa coyuntura, la organización estadounidense Hermanos al Rescate comenzó a realizar vuelos en territorio cubano para ayudar a migrantes y repartir propaganda antigubernamental. La Habana los acusó de violar el espacio aéreo y en 1996 militares derribaron dos aviones en las aguas al norte de la capital, causando la muerte de cuatro personas.
Estados Unidos, que sostuvo que el derribo ocurrió en espacio internacional, confirmó que la isla estaba dispuesto a emplear fuerza letal. El impacto internacional fue inmediato y deterioró drásticamente las relaciones bilaterales.
“Ayer celebramos una conferencia, como hacemos cada año, para conmemorar el asesinato de nuestros p