Por Elizabeth Wolfe y Lauren Mascarenhas, CNN
Mientras las tensiones alcanzaban su punto máximo en Minnesota esta semana, el Gobierno de Trump envió al zar de la frontera de la Casa Blanca, Tom Homan, quien dijo que está listo para calmar los ánimos, aliviar las frustraciones y reducir el número de agentes federales en la ciudad, todo mientras mantiene el enfoque en los objetivos de deportación sin precedentes del presidente.
Homan anunció el jueves que está trabajando en un plan para reducir eventualmente el número de agentes federales en el estado. Pero dijo que el movimiento dependerá de si las autoridades locales permiten que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglos en inglés) tome custodia de inmigrantes en prisiones y cárceles.
“Más agentes en la cárcel significa menos agentes en la calle”, dijo Homan.
A las pocas horas, el presidente Donald Trump pareció contradecirlo.
Al preguntarle si retiraría agentes de inmigración, Trump dijo: “Haremos todo lo que podamos para mantener nuestro país seguro”. Al insistirle si no los retiraría, Trump dijo: “No, no. En absoluto.”
En una ciudad donde las detenciones se han producido principalmente en las calles, los comentarios de Homan han resaltado una batalla que se ha estado desarrollando en segundo plano. Durante semanas, funcionarios federales y estatales han estado intercambiando críticas sobre el tema de las órdenes de detención de ICE —que permiten a ICE tomar custodia de inmigrantes encarcelados— ya que ninguna de las partes se pone de acuerdo sobre cuántas de estas personas existen en el sistema, según informó CNN.
Funcionarios de correccionales estatales acusaron al Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) de presentar “información errónea” sobre cuántas órdenes de detención de ICE hay en el estado.
Incluso cuando Homan adopta un tono más conciliador en nombre del Gobierno de Trump, aún está por verse si los funcionarios están listos para llegar a un acuerdo o cuánto tiempo tomará la reducción de agentes.
Esto es lo que necesitas saber.
Si ICE considera que existe causa probable para detener a un migrante que está en prisión o cárcel, puede enviar una solicitud formal —conocida como orden de detención de ICE— a las fuerzas del orden pidiendo que notifiquen a ICE antes de que la persona sea liberada. También puede pedir que el detenido sea retenido hasta 48 horas después de su fecha de liberación programada, para poder entregarlo a la custodia federal.
Según la ley de Minnesota, las oficinas del sheriff deben notificar a ICE si una persona que va a ser liberada ha sido condenada por un delito grave y esa persona no es ciudadana, según la oficina del fiscal general de Minnesota, Keith Ellison. En todos los demás casos, como delitos menores, “depende de cada condado decidir”, dijo un portavoz.
El Departamento de Correccionales de Minnesota ha cumplido con las órdenes de detención de ICE y cooperado con las autoridades federales, dijo Homan el jueves. Ahora el Gobierno busca cooperación de las cárceles locales.
Cuando la Operación Metro Surge entró en pleno apogeo a principios de este mes, más de 3.000 agentes federales de inmigración llegaron a Minnesota, llevando a cabo detenciones masivas y enfrentándose a manifestantes en confrontaciones tensas.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, hizo un “llamado directo” a Trump en una publicación del 15 de enero en X, diciendo: “Bajemos la temperatura”.
ICE respondió con su propia publicación: “La responsabilidad es tuya, gobernador.