Por Zeena Saifi, Abeer Salman y Christina Macfarlane
Una cancha de fútbol palestina en la ciudad de Belén, en la Ribera Occidental ocupada, se salvó de una orden de demolición planeada por Israel gracias a la presión internacional, según fuentes que hablaron con CNN bajo condición de anonimato.
El presidente del organismo rector del fútbol mundial, FIFA, Gianni Infantino, y su homólogo de la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA), Aleksandr Čeferin, así como funcionarios suizos, intervinieron para salvar la cancha en el campo de refugiados de Aida mediante gestiones con funcionarios israelíes, según una fuente cercana a la UEFA.
Según una declaración de la UEFA enviada a CNN, Čeferin estuvo en contacto con el presidente de la Asociación de Fútbol de Israel (IFA), Moshe Zuares, para preservar la cancha de fútbol y le agradeció “por su labor para ayudar a proteger el lugar de la demolición”.
“Esperamos que la cancha pueda seguir sirviendo a la comunidad local como un espacio seguro para niños y jóvenes”, afirmó el comunicado del organismo rector del fútbol europeo.
Un funcionario de la IFA dijo a CNN que su presidente fue solicitado por la UEFA para hablar con las autoridades pertinentes y pedirles que detuvieran la decisión de demoler la cancha.
Ha sido detenida por ahora, pero “será necesario abordar una solución a la disputa legal”, añadió la fuente de la IFA.
El 31 de diciembre, las fuerzas israelíes emitieron una orden de demolición para el parque infantil del campo de Aida alegando que fue construido ilegalmente, según una publicación en redes sociales del Centro Juvenil de Aida.
Imágenes de CCTV publicadas por el centro muestran a soldados acercándose a la valla del campo y colocando la orden en la puerta. En ese momento, el centro afirmó que la decisión “privaría a cientos de niños… de su derecho a jugar y aprender”, agregando que es parte de la “persecución continua de Israel a instalaciones deportivas, cívicas y la esperanza palestina”.
Aida es hogar de poco más de 7.000 refugiados palestinos, según cifras de la ONU de 2023. El campo se encuentra junto al enorme muro de concreto construido por Israel en la Ribera Occidental.
Debido a su proximidad a la barrera de separación, el campo había estado aislado de la zona recreativa circundante, lo que llevó a la construcción del parque infantil y la cancha de fútbol para que los niños pudieran disfrutar, según la ONU.
En respuesta a la noticia, el centro informó a través de un comunicado que agradecía la intervención de la FIFA y la UEFA, pero que “la situación sigue siendo incierta y la amenaza contra la cancha sigue latente”, ya que aún no han recibido confirmación oficial de las autoridades israelíes de que la orden fue suspendida.
“Este es un gran paso adelante. Pero seamos claros: nuestra lucha NO ha terminado”, continuó el comunicado. “Tememos que Israel espere a que baje la presión internacional y luego reactive la orden de demolición”.
El centro afirmó que, hasta que reciba confirmación oficial, su campaña para salvar la cancha continuará, ya que sus niños “merecen jugar al fútbol con la tranquilidad de que el ejército no vendrá a destruir su campo en cualquier momento”.
La fuente cercana a la UEFA – un exasesor del Enviado