Por Victoria Butenko, Saskya Vandoorne, Katie Polglase, Pallabi Munsi, Tim Lister y Darya Tarasova, CNN
Personal ruso con vínculos con las Fuerzas Armadas y los servicios de seguridad del país ha participado en labores de espionaje en aguas europeas mientras trabajaba de forma encubierta en buques que transportan petróleo ruso, dijeron en exclusiva a CNN fuentes de inteligencia occidentales y ucranianas.
Desde la invasión a gran escala de Ucrania en 2022, Moscú ha construido la llamada flota en la sombra, compuesta por cientos de petroleros. Estas embarcaciones trasladan el petróleo ruso desde puertos del Báltico y del mar Negro pese a las sanciones occidentales, lo que le genera al Kremlin cientos de millones de dólares cada año.
En los últimos meses, algunos de estos barcos —a menudo registrados en países no relacionados— han incorporado tripulantes adicionales poco antes de zarpar, según la inteligencia ucraniana. CNN ha visto dos listas de tripulación de estas naves en las que el personal es predominantemente no ruso, pero los documentos también incluyen un par de nombres rusos, junto con los datos de sus pasaportes, al final del listado.
La incorporación de rusos con antecedentes en seguridad a las tripulaciones de la flota en la sombra ha encendido las alarmas en capitales europeas, ya que ilustra hasta qué punto se han vuelto descaradas las tácticas del Kremlin.
Tras hablar con múltiples fuentes de inteligencia, CNN ha establecido que varios de estos hombres trabajan para una empresa rusa de carácter reservado llamada Moran Security. Algunos de ellos son mercenarios, dijeron las fuentes, que previamente trabajaron para contratistas militares privados rusos, como el notorio grupo Wagner.
Moran es una empresa de seguridad privada con vínculos con las Fuerzas Armadas y los servicios de inteligencia de Rusia, según fuentes de inteligencia occidentales. La firma fue sancionada por el Departamento del Tesoro de EE.UU. en 2024 por prestar “servicios de seguridad armada” a empresas estatales rusas con el objetivo de “intensificar la presión sobre Rusia por su continua guerra cruel y no provocada contra Ucrania”.
Según fuentes de inteligencia ucranianas y occidentales, personal de Moran ha sido desplegado en múltiples petroleros de la flota en la sombra de Rusia y con frecuencia son los únicos rusos a bordo.
La inteligencia ucraniana dijo que observó la incorporación de estos guardias a los buques de la flota en la sombra hace unos seis meses.
Una fuente de inteligencia occidental añadió que, en una ocasión, personal de Moran tomó fotografías de instalaciones militares europeas desde uno de los buques de la flota en la sombra. La fuente no ofreció más detalles.
Los rusos a bordo también tienen la tarea de vigilar a los capitanes de los buques, ya que la mayoría no son ciudadanos rusos, según Oleksandr Stakhnevych, del Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania.
Una fuente de inteligencia occidental coincidió con esa evaluación y señaló que, “en el caso de Moran, no participan en combates directos. Se aseguran de que sus contratistas actúen en consonancia con los intereses del Kremlin”.
La presencia y las actividades de los rusos a bordo de estos buques generan una preocupación creciente entre los servicios de seguridad europeos, dado el número de embarcaciones de la flota en la sombra que navegan cerca de las costas del continente y el potencial de espionaje.
Funcionarios de seguridad dicen que colocar hombres armados con antecedentes militares en estos buques es otra herramienta más en el arsenal de tácticas de guerra híbrida del Kremlin, diseñadas para causar disrupción en Europa. Fuentes de inteligencia también dijeron a CNN que estos hombres han participado en actos de sabotaje, aunque no ofrecieron más detalles.
“Tener grupos privados armados a bordo de los buques de la flota en la sombra es un