Por Marshall Cohen y Annie Grayer, CNN
Exfiscales de los disturbios del Capitolio de EE.UU., funcionarios federales despedidos y periodistas que aseguran haber sido blanco de represalias del presidente Donald Trump dijeron a CNN que podrían buscar compensación del fondo de US$ 1.800 millones del Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) contra la “instrumentalización” de la Justicia impulsada por el Gobierno.
Algunos críticos de Trump ya enviaron cartas al DOJ detallando sus reclamos, con la esperanza de llamar la atención sobre cómo el presidente ha usado los poderes del Gobierno en un intento por castigar a sus opositores políticos. Otros todavía debaten si presentar una solicitud podría legitimar un fondo que consideran descaradamente corrupto.
Los seis legisladores demócratas que enfrentaron escrutinio legal tras instar públicamente a miembros de las Fuerzas Armadas a desobedecer órdenes ilegales también han discutido si presentar solicitudes, según una fuente familiarizada con el tema. Si finalmente presentan un reclamo, eso se convertiría en una gran prueba sobre si el fondo es realmente imparcial políticamente, como ha sugerido el DOJ.
Michael Cohen, antiguo aliado de Trump convertido en adversario, sugirió que merece una compensación tras años de batallas legales.
“Si el fondo contra la instrumentalización de la justicia realmente existe para apoyar a personas cuyas vidas fueron destruidas por tácticas de aplicación de la ley con motivaciones políticas, por procesos selectivos, filtraciones gubernamentales, abusos de poder y destrucción intencional de reputaciones, entonces quizá no haya un ejemplo más claro que lo que me ocurrió a mí”, dijo en CBS News. “Supongo que yo sería un caso de prueba”.
CNN se comunicó con el Departamento de Justicia para solicitar comentarios.
El controvertido fondo fue anunciado como parte de un acuerdo para resolver una demanda civil de US$ 10.000 millones que Trump presentó contra el Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés) por la filtración de sus declaraciones de impuestos. (El responsable fue identificado, se declaró inocente y fue a prisión).
El fondo “corregirá los errores cometidos anteriormente”, dijo el secretario de Justicia interino Todd Blanche al anunciar el fondo la semana pasada, aludiendo a los antiguos reclamos de Trump sobre la investigación Trump-Rusia y el allanamiento del FBI a Mar-a-Lago en 2022. Personas condenadas por los disturbios del Capitolio de EE.UU., miembros del grupo de ultraderecha Proud Boys, falsos electores de 2020 y otros negacionistas electorales también se apresuran a presentar reclamos.
Pero muchos de los críticos más fuertes de Trump dicen que el presidente y sus aliados políticos no son víctimas de instrumentalización: son los perpetradores.
El exsubdirector del FBI Andrew McCabe, con quien Trump se enfrentó durante su primer mandato por la investigación sobre Rusia, está “considerando seriamente” presentar un reclamo, según su abogado Michael Bromwich.
“La idea de este fondo discrecional es una locura, ridícula e ilegal”, dijo Bromwich. “Pero si efectivamente se les va a dar dinero a personas que sufrieron la presunta instrumentalización de la Justicia, Andy McCabe debería estar al frente de la fila”.
Durante su primer mandato, Trump atacó repetidamente a McCabe y a su esposa con afirmaciones falsas. El DOJ durante la era Trump estuvo cerca de acusar formalmente a McCabe después de que un informe del inspector general concluyera que mintió sobre la filtración de información relacionada con Hillary Clinton durante la campaña de 2016. (McCabe ha negado haber cometido irregularidades). Los fiscales nunca lograron una acusación formal y abandonaron la investigación en 2020.
En 2018, fue despedid