Por Tal Shalev, CNN
Un prolongado estancamiento en Gaza corre el riesgo de afianzar la división permanente del territorio, advirtió un alto funcionario internacional que supervisa el alto el fuego, mientras Israel profundiza su control sobre el enclave.
Nikolay Mladenov, el funcionario encargado de implementar el acuerdo de alto el fuego en Gaza mediado por Estados Unidos, dijo que no avanzar en el acuerdo conduciría a “un peligroso statu quo” que dejaría a dos millones de palestinos en Gaza sin un futuro viable, al tiempo que afianzaría la presencia a largo plazo de Israel en más de la mitad del territorio devastado.
“El statu quo no debería ser una opción para nadie”, dijo Mladenov, quien se desempeña como director general de la Junta de Paz de Gaza (BoP, por sus siglas en inglés), en una rueda de prensa en Jerusalén el miércoles, la primera desde que asumió el cargo en enero. “Cuanto más tiempo no abordemos el futuro, más estabilizamos el statu quo, y ese statu quo se vuelve más difícil de eliminar”, dijo Mladenov tras reunirse con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
La advertencia subraya el deterioro de la situación en Gaza. Con la atención del mundo fija en la guerra en Irán, Israel está ampliando su control sobre el enclave y matando a cientos más de palestinos mientras Hamas se niega a desarmarse, como exige el acuerdo de alto el fuego. Funcionarios israelíes advierten que Hamas está reconstruyendo activamente sus capacidades militares y civiles y reforzando su control sobre Gaza.
En virtud del acuerdo de alto el fuego de octubre de 2025 entre Israel y Hamas, las fuerzas israelíes se retiraron a una línea de demarcación conocida como la “línea amarilla”, que abarcaba aproximadamente el 53 % de Gaza. Pero la línea se está desplazando hacia el mar Mediterráneo, apiñando a la población de Gaza en una franja de tierra cada vez más reducida. Grupos internacionales de ayuda dicen que las fuerzas israelíes les proporcionaron el mes pasado un nuevo mapa que marca una “línea naranja”, que muestra que Israel ahora controla alrededor del 64 % del territorio.
CNN se ha puesto en contacto con las fuerzas israelíes para solicitar comentarios.
Mladenov declinó abordar la nueva línea y, en su lugar, advirtió sobre la posibilidad de que la línea amarilla se solidifique “en una valla o muro, una separación permanente en Gaza”.
“Y en ese punto, realmente no importa dónde esté la línea amarilla, porque Gaza se ha ido”, añadió, advirtiendo que esto tampoco serviría a las exigencias de seguridad de Israel porque “Hamas se rearmará y volverá a amenazar”.
Siete meses después de que el alto el fuego entrara en vigor, Mladenov reconoció que la tregua está “lejos de ser perfecta”, pero señaló que ha traído “estabilidad relativa”.
Según Mladenov, la BoP y los mediadores internacionales —Estados Unidos, Egipto, Qatar y Turquía— continúan monitoreando las violaciones de la tregua y trabajando para reducirlas. “Están ocurriendo muchas cosas sobre el terreno: los ataques aéreos u otros movimientos militares sobre el terreno constituyen violaciones del alto el fuego”, dijo.
Israel ha llevado a cabo ataques aéreos casi diarios en Gaza, matando a más de 850 personas desde que el alto el fuego entró en vigor, según el Ministerio de Salud palestino. En la práctica, dijo Mladenov, esto significa que “los civiles siguen siendo asesinados, las familias viven con miedo y, para los palestinos en Gaza, la guerra aún no se siente completamente terminada”.
Mladenov también elogió el plan de paz de 20 puntos mediado por Estados Unidos como un avance que “abrió la puerta al futuro”, señalando lo que se supone que el plan debe permitir: planes de reconstrucción a gran escala, la retirada militar israelí de Gaza, el establecimiento de un nuevo órgano de Gobierno palestino, la creación de empleo y un horizonte político hacia la