Análisis por Gonzalo Zegarra, CNN en Español
Luego de que autoridades y analistas coincidieron en que la votación del domingo en Perú sería “la elección más compleja en la historia del país”, la mayoría esperaba confusión entre el electorado y un escrutinio largo hasta llegar a los resultados definitivos de las cinco competencias simultáneas. Sin embargo, los problemas logísticos llegaron antes, con cientos de mesas no instaladas en Lima, como un síntoma más de la profunda crisis institucional del país.
Las circunstancias obligaron a tomar una medida inédita, la ampliación de la votación hasta el lunes en los centros que no recibieron el material electoral, para garantizar el derecho a voto de más de 50.000 ciudadanos en la capital.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) atribuyó los múltiples retrasos de apertura en Lima a un incumplimiento de la empresa encargada de repartir el material.
La exministra de Justicia Ana Neyra, abogada especializada en derecho constitucional y electoral, explicó a CNN que es común que compañías privadas apoyen a la ONPE en el traslado y no es novedoso que el servicio se tercerice. Si bien en el proceso actúan fuerzas militares y policiales, se trata de una labor de acompañamiento, y con mayor énfasis de custodia en el traslado posterior a la votación. “Siempre se contratan empresas, generalmente cumplen con ese rol de manera adecuada. Es la primera vez que falla de esta forma”, comentó.
Neyra apuntó también que en muchos casos la distribución a los centros de votación ocurre solo unas horas antes, para evitar que el material permanezca mucho tiempo sin el resguardo adecuado.
El porcentaje de mesas no instaladas estuvo por debajo de las anteriores elecciones presidenciales, pero esos casos solían ubicarse dispersos entre ciudades, zonas rurales y locales en el extranjero, por eventualidades como ausencia de miembros de mesa. “No había pasado nunca que tuviéramos una falta de instalación por falta de material, que es un hecho imputable a las autoridades”, destacó Neyra, quien también resaltó que los problemas se hayan concentrado en la capital.
Los organismos electorales ya arrastraban críticas desde las elecciones de 2021, cuando Rafael López Aliaga denunció un fraude en primera vuelta y luego Keiko Fujimori reclamó lo propio en segunda vuelta, en ambos casos sin evidencias.
En los últimos días, la ONPE desmintió información falsa difundida en redes sociales, mientras López Aliaga volvió a sembrar dudas desde antes de la votación, y el domingo afirmó ser el principal perjudicado por las demoras y largas filas en Lima, su principal bastión electoral.
Este lunes, un funcionario de la ONPE (que había presentado su renuncia el domingo) fue detenido por la Policía Anticorrupción por presunto delito de omisión, rehusamiento o demora de actos funcionales. Por su parte, la Junta Nacional de Justicia de Perú abrió una investigación preliminar contra el jefe de la ONPE, Piero Corvetto. CNN contactó a Corvetto y al organismo para pedir comentarios y está a la espera de respuesta.
La consternación por los incidentes “no solo es por la cantidad de votantes afectados”, dijo Neyra. “Lo problemático es que sea responsabilidad de la autoridad electoral, sin duda, mina el proceso. Tenemos acusaciones de fraude que nunca se probaron, pero quedaron en una desconfianza. Esto abona a ello, aumenta esa narrativa y genera dudas”.
El presidente de la Asociación Civil Transparencia, Álvaro Henzler Vernal, dijo este lunes en confere