Por Juan Carlos Arciniegas, CNN en Español
Oliver Laxe es uno de los cineastas más consentidos del festival de cine de Cannes. Sus películas no dejan indiferente al espectador, por lo que su ópera prima, en 2010, le permitió irrumpir en tan importante encuentro fílmico y, desde entonces, no ha dejado de recoger premios con esa y sus tres producciones posteriores. Aunque solo hasta ahora, con “Sirât”, ha sido invitado a caminar la también famosa alfombra roja del Oscar, el próximo mes de marzo.
“Todos vós sodes capitáns” (traducido como “Todos vosotros sois capitanes”), su primera película, ganó un destacado premio de la crítica del festival francés. Seis años más tarde, con “Mimosas”, y en 2019, con “O que arde”, seguía acumulando allí más y más distinciones.
Ahora, con “Sirât”, el director español nacido en Francia saltó de obtener el Premio del Jurado en Cannes, a recibir dos nominaciones a los premios de la Academia de Hollywood, en las categorías de mejor película internacional y mejor sonido.
Su gran estatura, su larga cabellera, su pinta de modelo y la soltura que demuestra al conversar con el público que ha asistido a las proyecciones de “Sirât” en Hollywood, han convertido a Laxe en un personaje muy visible de la actual temporada de premiaciones.
En medio de la promoción de su película, que fue arropada por la prestigiosa distribuidora y productora estadounidense Neon, Laxe visitó los estudios de CNN en Los Ángeles para conversar sobre sus orígenes y el propósito de su obra.
“Mis padres son gallegos, son de contextos rurales de Galicia y se conocieron en París”, comenta Laxe quien, pese a estar viviendo su cuarta década de vida, transmite la jovialidad propia de alguien mucho más joven.
“Con seis años regresamos a España. Estamos un poco en Cataluña y luego ya nos vamos a Galicia”, agrega Laxe, quien además tiene un hermano dedicado también al oficio cinematográfico. “Fue bastante fundamental para mí estar con mis abuelos, conocer mis raíces gallegas y, de hecho, vivo en la casa de mis abuelos. La compré y la he reformado, que es donde he rodado mi película previa a ‘Sirât’: ‘O que arde’”.
Laxe, además de llevar una vida sosegada en Galicia, no tiene redes sociales, y eso quizá lo ha mantenido ajeno a algunas críticas que allí surgieron luego de su participación en el programa “La Revuelta”, de la televisión pública española, y donde se le preguntó por sus competidores en los premios Oscar.
“Es que los brasileños, o sea, hay mogollón (muchos) en la Academia”, señalaba Laxe cuando habló de las posibilidades de triunfo de la candidata brasileña “El Agente Secreto”, de su colega Kleber Mendonça Filho.
“Les queremos mogollón, pero son ultranacionalistas. Yo creo que los brasileños presentan un zapato a los Oscars y les votan todos, votan todos, al zapato, ¿no?”. Pero Laxe cerraba diciendo que la producción brasileña “es muy buena peli y el tipo (el director) es brillante”.
Dos días después, desde la alfombra roja de los premios Feroz en España, a Laxe se le preguntó cómo manejaba esta nueva exposición en los medios y la reacción que ahora generan sus palabras. “Me cuesta tanta sobreexposición mediática, pero sobre todo la rapidez con la que a veces se descontextualizan mis palabras. Que se escojan unas palabras, pero no todo el contexto”, sostuvo en declaraciones que fueron publicadas en la página “Mira En Otra Sala”, de la red social X.
“Estoy tranquilo, pero también tengo que asumir que hay gente a la que inspiras, hay gente a la que no inspiras. Así que normal. También he tenido que madurar en ese sentido. Pero todo bien”, añadìa Laxe.
En nuestra entrevista, Laxe manifestó su admiración por la cultura latinoamericana. Uno de sus colaboradores más cercanos es el director y guionista argentino Santiago Fillol. Juntos han escrito las últimas tres películas dirigidas por Laxe.
“La siguiente pelíc