Por Brian Stelter, CNN
Los seguidores del presidente Donald Trump y de la primera dama Melania Trump han convertido a la película “Melania” en un éxito inesperado según los estándares de taquilla.
Se prevé que el documental recaude alrededor de US$ 7 millones en su primer fin de semana, con ventas de boletos que reflejan una conocida división republicano/demócrata en Estados Unidos.
Se proyecta que “Melania” será el documental con mejor desempeño de su tipo en una década, un dato que la primera dama celebró en una publicación en X.
Dicho esto, “Melania” también contó con una campaña de marketing como ninguna otra para un documental, con anuncios en autobuses y palomitas de maíz conmemorativas en los cines.
Desde el punto de vista financiero, la película no es una ganadora, al menos por ahora. La empresa que la financió, Amazon MGM Studios, todavía tiene un largo camino por recorrer para alcanzar el punto de equilibrio.
Este domingo, el jefe de distribución teatral nacional del estudio, Kevin Wilson, dijo: “Tenemos confianza en el valor a largo plazo que este lanzamiento aportará a los clientes, tanto en salas de cine como durante muchos años en Prime Video”.
Amazon pagó US$ 40 millones por los derechos de “Melania” y destinó otros US$ 35 millones a marketing, cifras sorprendentemente altas para un documental. The Hollywood Reporter lo calificó como el documental “más caro” de la historia.
El gasto desmedido llevó a rivales de la industria a especular que el estudio intentaba congraciarse con el Gobierno de Trump al pagar millones de dólares a la primera dama.
Según The Wall Street Journal, “la parte de la primera dama supera el 70 % de los US$ 40 millones”, es decir, al menos US$ 28 millones.
La conductora de The Daily Show, Desi Lydic, lo planteó como una pregunta la noche del estreno: “¿Por qué Jeff Bezos, un multimillonario con muchos negocios con el Gobierno, encabezado por un presidente famoso por ser corrupto y por amar los sobornos, pagaría de más por un documental sobre Melania?”
“Hmm”, dijo Lydic, fingiendo estar confundida.
Amazon afirmó que licenciaron la película “por una sola razón y solo por esa razón: porque creemos que a los clientes les va a encantar”.
Y a los asistentes al cine, según se reporta, sí les gustó. El documental obtuvo una calificación A en CinemaScore, una encuesta estándar de la industria entre el público de salas.
La calificación A contrastó fuertemente con el consenso de la crítica. Los reseñistas profesionales, que no tuvieron oportunidad de ver la película con anticipación, calificaron a “Melania” como un infomercial vacío. Rotten Tomatoes, que recopila reseñas cinematográficas, registraba apenas un 11 % de críticas positivas hasta la mañana del domingo.
“Melania” no es realmente un documental, sino un especial hagiográfico de “reality TV” que “predica a los ya convencidos”, escribió Sonny Bunch, editor de cultura de The Bulwark.
Bunch lo describió como “fascinante ver un instrumento tan puro y desnudo de corrupción y propaganda desplegado con gran eficacia ante una audiencia feliz de consumirlo”.
Amazon MGM calculó acertadamente que la película atraerá público en todo el país, en particular en bastiones republicanos.
Fuentes de la industria señalaron que los mercados con mejor desempeño para “Melania” incluyeron Dallas, Orlando, Tampa, Phoenix, Houston, Atlanta y West Palm Beach.
Las opiniones sobre la película, como era de esperarse, se dividieron según líneas partidistas. Críticos de Trump compartieron capturas de salas vacías en grandes ciudades liberales para burlarse de “Melania”, mientras que seguidores de Trump difundieron fotos de salidas grupales en suburbios conservadores.
El desempeño del fin de semana de estreno superó las expectativas de los analistas de taquill