Por Anabella González, Krecyte Villarreal y Susana Erazo, CNN en Español
Hace tres años que Tatiana Arévalo llegó a Estados Unidos y, desde entonces, lo más difícil que le tocó atravesar es su presente. Hace un mes que las autoridades de inmigración le colocaron una tobillera electrónica luego de que incumpliera con una medida de control al no enviar una foto, un requisito que era parte fundamental de su trámite migratorio.
Tatiana está en proceso de asilo en EE.UU. por violencia doméstica, luego de dejar su país natal, Colombia, por situaciones que vivió con una expareja.
Entre las medidas de control, las autoridades le solicitaban semanalmente una foto de supervisión mediante una aplicación especial. Ella cambió su celular y dice que no recibió la notificación del sistema para tomarse la imagen. En el siguiente control migratorio, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) le informaron que por incumplir esa medida le colocarían un dispositivo de monitoreo electrónico en el tobillo.
“Me siento humillada, fracasada. Pero no todos los días se gana, no todos los días hay fuerzas, y eso también es válido reconocerlo”, contó en uno de los videos que publicó en Instagram para contar sobre el grillete a sus más de 300.000 seguidores.
Ingeniera industrial y nacida en Colombia, Tatiana ejerció su profesión durante siete años en una constructora de su país. Pero una relación violenta con una expareja la llevó a dejar su patria. Primero emigró a Nueva Zelanda, donde vivió durante un año, y tras un regreso breve a Colombia en el que las situaciones de violencia continuaron, decidió irse a Estados Unidos.
Una amiga de su hermana vivía en San José, California, y ese lugar se volvió un destino posible donde ella podía empezar una vida nueva. Y así fue. Motivada por las consultas de otros latinos sobre cómo fue su proceso para emigrar, comenzó a crear contenido sobre ese tema.
En sus redes sociales cuenta a sus seguidores cómo es la vida para un inmigrante en EE.UU. y lo que ella aprendió en ese camino. Orienta, guía y da contención emocional a inmigrantes latinos que, como ella, buscan otro rumbo a miles de kilómetros de su casa.
Tatiana sabe de momentos difíciles y este es otro difícil para ella. El día en que llegó a la cita de control con las autoridades de inmigración dice que en cuanto vio lo que había sobre la mesa supo lo que vendría después: “Yo vi esos cables y yo dije ‘esto es un grillete, y yo creo que ese grillete es para mí’. Y efectivamente (…)”.
Como parte de los requisitos, las autoridades le pedían una foto de supervisión semanal a través de SmartLINK, una aplicación móvil que permite monitorear a las personas con una base de datos, confirmación de ubicación y un mecanismo para comunicarse fácilmente con ICE.
La aplicación forma parte de los tres tipos de tecnología para garantizar el cumplimiento de las condiciones de liberación que son informes telefónicos y monitoreo mediante GPS. Esa semana, ella dice que había cambiado su celular y no se percató de la notificación que recibía cada martes.
ICE estipula en su página que estos tres tipos de tecnología son alternativas que evitarían una posible detención. Según la agencia, a septiembre de 2024, menos del 10 % de los participantes del programa de Alternativas a la Detención de ICE tenían asignado un dispositivo corporal. CNN se comunicó con el Departamento de Seguridad Nacional por comentarios con relación al uso de estos dispositivos y está a la espera de una respuesta.
A Tatiana le encanta nadar, pero desde que tiene la tobillera es una actividad que le cuesta mucho hacer y, sobre todo, disfruta