Por John Fritze, CNN
La Corte Suprema prohibió este martes al presidente Donald Trump desplegar la Guardia Nacional en Chicago para proteger a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), lo que representa una rara derrota para la Casa Blanca en el alto tribunal, mientras el presidente ha intentado enviar militares a varias ciudades de Estados Unidos.
“En esta etapa preliminar, el Gobierno no ha identificado una fuente de autoridad que permita a las Fuerzas Armadas ejecutar las leyes en Illinois”, señaló la corte en su orden no firmada.
Los jueces conservadores Samuel Alito, Clarence Thomas y Neil Gorsuch discreparon de la decisión.
CNN solicitó comentarios a la Casa Blanca.
La ley federal permite que un presidente federalice la Guardia Nacional cuando ya no puede ejecutar las leyes de Estados Unidos con fuerzas regulares. Durante el caso surgió un debate sobre si ese término, “fuerzas regulares”, se refiere a las Fuerzas Armadas o a todos los agentes federales, como los del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
En su orden, la corte indicó que el término “probablemente” se refiere a las Fuerzas Armadas. Además, señaló que la facultad de federalizar la Guardia Nacional bajo la ley que Trump intentó invocar “probablemente solo aplica cuando las Fuerzas Armadas pueden ejecutar legalmente las leyes”. Es decir, de acuerdo con la corte, no aplica para proteger a agentes que hacen cumplir las leyes migratorias.
“Por lo tanto, al menos en este contexto, el Gobierno no ha demostrado que la ley en cuestión permita al presidente federalizar la Guardia Nacional en ejercicio de la autoridad inherente para proteger al personal y la propiedad federal en Illinois”, indicó la corte.
El juez Brett Kavanaugh, conservador que apoyó la decisión de fondo de la corte, dijo que lo habría hecho en términos más limitados. Coincidió en que el término “fuerzas regulares” significa las Fuerzas Armadas de EE.UU.
“La interpretación legal de la corte, según la entiendo, podría tener implicaciones significativas para futuras crisis que ahora no podemos prever”, dijo Kavanaugh.
Alito, respaldado por Thomas, escribió que “discrepa firmemente” con la forma en que la corte abordó el caso.
“La corte no explica por qué la autoridad constitucional inherente del presidente para proteger a los funcionarios y bienes federales no es suficiente para justificar el uso de miembros de la Guardia Nacional en el área relevante para ese propósito”, escribió Alito. “No estoy preparado en este momento para expresar una opinión definitiva sobre estas cuestiones, pero tengo serias dudas sobre la corrección de las opiniones de la corte”.
Alito argumentó que sus colegas “no tienen base para rechazar la determinación del presidente de que no podía ejecutar las leyes federales de inmigración utilizando los recursos de las fuerzas del orden civiles a su disposición”.
“Cualquiera sea la opinión sobre la aplicación de las leyes de inmigración del Gobierno actual o la forma en que ICE ha realizado sus operaciones, la protección de los funcionarios federales ante ataques potencialmente letales no debe ser obstaculizada”, escribió Alito.
La decisión de la corte, que llegó dos meses después de que el Gobierno de Trump presentara su apelación de emergencia, se produjo cuando las tensiones en una instalación de ICE al oeste de Chicago parecían haberse reducido. El Gobierno informó a un tribunal federal en otro caso, semanas atrás, que la “mayor coordinación” con la policía local había “reducido la necesidad de que los funcionarios federales” interactuaran con manifestantes en el edificio de Broadview, en los suburbios.
Funcionarios de defensa anunciaron en noviembre que estaban ajustando los despliegues previstos en Chicago, Los Ángeles y Portland. En ese momento, indicaron que solo unas 300 unidades