Por Rocío Muñoz-Ledo, CNN en Español
Rafael Vergara, hijo de la congresista colombiana Ángela Vergara, lleva más de 20 días encerrado en el centro de detención River Correctional en Louisiana, en lo que su madre describe como “condiciones inhumanas”, junto a otros colombianos que, al igual que él, esperan por un vuelo de repatriación que los devuelva a Colombia.
“Me contaba que estaba con 70 personas en una celda, que duraron el día anterior 12 horas sin el suministro de agua potable, donde todos estaban enfermos, donde había colombianos que por intermedio de él nos contaron su historia”, relata Vergara en entrevista con CNN sobre una de las llamadas teléfonicas que pudo tener con su hijo después de dos días sin noticias de él.
La congresista, que pertenece al Partido Conservador de Colombia, dice que su hijo Rafael de 23 años fue detenido por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tras una inspección de rutina mientras conducía un camión comercial de carga en una carretera en Louisiana.
El Partido Conservador de Colombia mantiene posturas que se identifican más con la visión de seguridad de la derecha estadounidense, particularmente la vinculada al presidente Donald Trump, que con el enfoque confrontativo del presidente Gustavo Petro, del progresista Pacto Histórico.
“Él iba manejando el camión de servicio comercial, siempre de un lado a otro en el país llevando cargas. Eran las 4:00 de la mañana aproximadamente. Lo que él me alcanzaba a contar fue que lo detuvo un policía de tránsito, como siempre ha sido natural, pues revisan permisos y cuántas horas lleva manejando el conductor”, dice Vergara.
Minutos después de entregar los documentos, llegó una patrulla de ICE, lo detuvo y lo trasladó a un centro, pese a que, según contó su madre, no había cometido ninguna infracción.
Vergara asegura que Rafael se encuentra legalmente en Estados Unidos, con permiso de trabajo y número de seguro social, y a la espera de una audiencia de asilo programada para 2028.
CNN contactó al Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. (DHS, por sus siglas en inglés), del que depende ICE, para conocer más detalles del caso de Rafael Vergara y está a la espera de respuesta.
Aunque guardó silencio por varias semanas, Vergara decidió hacer público el caso de su hijo pues, a pesar de que ya solicitó la salida voluntaria del país y que un juez migratorio la aprobó, su regreso aún no se ha concretado.
La representante por Bolívar ha pedido la intervención del Gobierno de Petro para agilizar los traslados y aumentar la frecuencia de los vuelos de repatriación. Al mismo tiempo, ha recibido críticas, principalmente en redes sociales, de quienes cuestionan que, al ser parte de un partido cercano ideológicamente al presidente Donald Trump, solo salió a defender a los inmigrantes tras la detención de su hijo.
“Esto no es un tema político, realmente es un tema de derechos humanos. Ser una política conservadora no quiere decir que esté de acuerdo con que se vulneren los derechos humanos en Colombia o en cualquier parte del mundo”, respondió Vergara.
Rafael se encontraba en Estados Unidos desde 2022. Su madre cuenta que decidió dejar su vida en Colombia por cuestiones de seguridad, se “sentía vulnerable”.
“Él fue allá en en busca de un asilo político por las condiciones de seguridad que enfrentamos, no solamente porque yo soy figura pública, sino porque otros familiares también estaban expuestos y de alguna manera él se sentía vulnerable entonces”, explicó Vergara.
Un año después de su llegada decidió solicitar el asilo. Había tenido dos audiencias, con una próxima programada para agosto de 2028.
Durante ese tiempo, dice su madre que Estados Unidos le había oto