Por Jeanne Sahadi, CNN
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) ha acudido a numerosos centros de trabajo durante el último año, tanto en empresas de alto perfil como Target y Hyundai, como en negocios que no suelen acaparar titulares.
Las operaciones de control inmigratorio en lugares de trabajo no son nuevas y han ocurrido bajo distintas administraciones presidenciales, de acuerdo con el American Council on Immigration (ACI). Sin embargo, estas acciones se han intensificado como “parte de los esfuerzos del presidente Trump para aumentar la detención y deportación de personas no ciudadanas sin estatus legal”, señala ACI.
Las agresivas tácticas de la agencia durante el último año, en especial cuando los agentes hacen visible su presencia en áreas públicas dentro o cerca de un centro laboral, como estacionamientos, han tenido un efecto paralizador en empresas de las zonas donde ICE ha estado operando.
Expertos legales y de recursos humanos recomiendan que los empleadores se preparen ante cualquier posible visita de ICE, no solo ante redadas u operativos cerca del lugar de trabajo. Esto puede incluir, por ejemplo, una auditoría de los formularios I-9 de verificación de elegibilidad laboral, que los empleadores deben completar junto con las personas que contratan.
“Estar preparados antes de una auditoría o una redada puede reducir significativamente la ansiedad, el pánico y el riesgo”, dijo Maddie Grippin, asesora jurídica adjunta de la empresa de soluciones de subcontratación de recursos humanos Engage PEO, en una respuesta por escrito a CNN.
Esa preparación no debe limitarse a los altos mandos. Debe involucrar a todos los empleados, incluidos los trabajadores de primera línea, ya que ellos pueden ser el primer punto de contacto cuando ICE llega, explicó Shanon Stevenson, socia del despacho de derecho laboral Fisher Phillips. La firma proporciona a sus clientes una lista de verificación de preparación para las auditorías y redadas de ICE.
Cada lugar de trabajo debe designar a un gerente en sitio como punto de contacto en materia inmigratoria, señaló Stevenson.
Esta persona debe solicitar ver cualquier orden judicial que presenten los agentes de ICE y enviar una copia por correo electrónico al abogado inmigratorio del empleador. Ese abogado es quien deberá revisar de inmediato el alcance del acceso que autoriza dicha orden judicial. (Vea más abajo)
Si ICE se acerca primero a un empleado que no es el punto de contacto, ese trabajador debe decir que no tiene autoridad para otorgar acceso e informar que llamará a la persona responsable, recomendó Stevenson. En todos los casos, añadió: “Sean respetuosos. No discutan con los agentes”.
Si hay una puerta de vidrio cerrada con llave entre el empleado y los agentes antes de que ingresen, Stevenson sugiere pedirles que muestren la orden judicial y tomar una fotografía.
ICE no necesita una orden judicial para acceder a áreas abiertas al público, como vestíbulos y estacionamientos.
Pero para ingresar a áreas no públicas de un lugar de trabajo, como salas de descanso del personal, oficinas privadas o pisos de almacén, ICE necesitará: (a) el consentimiento expreso del empleador; o (b) una orden judicial,