Por Leah Dolan, CNN
Sandra*, una abogada especializada en medios de comunicación y residente en Los Ángeles, llevaba años considerando aumentarse el busto —desde que tenía veintitantos—, pero siempre la disuadían el dolor del procedimiento, el largo periodo de recuperación y la idea de llevar “una especie de bolsa de material extraño en el cuerpo”.
Por eso cuando Sandra, que quiere proteger su identidad por motivos de privacidad, oyó hablar el verano pasado de un nuevo producto inyectable para el contorno corporal, se sintió intrigada. Sin rellenos sintéticos, sin bolsas implantadas y sin tiempo de inactividad.
“Llegas a cierta edad y decides: ‘Voy a hacer algo por mí misma en este momento’”, comentó. El producto que descubrió —alloClae, que se pronuncia allo-clay, como la arcilla terrosa para esculpir— es de rápida aplicación. La inyección suele durar menos de una hora y no requiere anestesia general ni entorno hospitalario. Además, las instrucciones de cuidados posteriores fueron, según Sandra, “sorprendentemente sencillas”. El hecho de que alloClae utilice grasa extraída de cuerpos donados —o cadáveres, como se les denomina en la comunidad científica— no supuso ningún problema para ella. “Me pareció bien”, afirmó.
Cada vez más personas en Estados Unidos parecen opinar lo mismo. Tiger Aesthetics, la empresa fabricante de alloClae, informó que más de 2.000 pacientes han recibido el tratamiento desde mayo de 2025. Es un tema que genera gran interés en un popular foro de cirugía plástica de Reddit, donde los posibles pacientes hacen preguntas, buscan opiniones e intercambian recomendaciones de médicos.
En 2026, resulta evidente que lo que antaño se habría clasificado como modificación corporal hoy se percibe simplemente como mantenimiento del cuerpo. Nunca había sido tan fácil —ni tan cotidiano— alterar drásticamente la propia apariencia física. Remodelación de costillas. Blefaroplastia superior. Blefaroplastia inferior. Lifting facial medio. Lifting facial inferior. Lifting facial de plano profundo. A medida que la ciencia y las técnicas quirúrgicas avanzan sin cesar, también crece nuestro deseo de lucir nuevas curvas, una piel más tersa y una mandíbula más definida.
AlloClae —uno de los productos más innovadores de esta categoría— es el último recordatorio de esta tendencia. Sin embargo, por cada clínica de cirugía plástica que califica este producto inyectable como un avance de “nueva generación”, hay un número equivalente de titulares que lo tildan de “relleno zombi” o “inyecciones de cadáver”.
Si existe un límite en la búsqueda de la imagen perfecta, ¿acaso nos estamos topando finalmente con él? ¿Qué implica que la sociedad acepte mayoritariamente inyectarse grasa de cadáveres en nombre de la belleza? ¿Podría alloClae llegar a ser tan común como el bótox?
Al final, tu opinión sobre alloClae podría depender de tu opinión sobre la muerte.
AlloClae fue lanzado inicialmente en EE.UU. en 2024 para cirujanos plásticos certificados con experiencia en el manejo de grasa y, desde enero, se ha extendido a un grupo más amplio de profesionales, incluidos los llamados “proveedores de nivel intermedio” (como asistentes médicos, enfermeros de práctica avanzada y enfermeros especialistas en estética). (Tiger Aesthetics señaló que capacita a enfermeros de práctica avanzada —quienes no tienen autorización para realizar inyecciones en los senos— en una técnica de inyección específica).
El Dr. Luis Macias, cirujano plástico de Los Ángeles con doble certificación y uno de los pocos médicos que recibió alloClae en una etapa temprana, ha sido testigo directo de la creciente popularidad del producto. “Tengo que comprar muchas jeringas a la vez y hablar constantemente con el representante al respecto”, comentó en una entrevista telefónica. “Siento que hablo con mi concesionario de Porsche… Es algo absurdo”. El precio de una sola