Por Piper Hudspeth Blackburn
El Kennedy Center se ha visto afectado por una serie de cancelaciones repentinas después de que su junta directiva añadiera el nombre del presidente Donald Trump al de la emblemática institución de artes escénicas.
A tan solo unos días de su esperada doble función para las celebraciones de Año Nuevo, el reconocido grupo de jazz The Cookers anunció la cancelación oficial de su participación. La decisión, que llega en un momento crítico para la cartelera de fin de año, deja un vacío inesperado en la programación para la víspera del 31 de diciembre.
“Con profundo pesar, debemos compartir que no podremos presentarnos como estaba planeado en la víspera de Año Nuevo,” dijo el grupo a través de un comunicado, explicando que la decisión se tomó muy rápidamente. “Seguimos comprometidos a tocar música que que una a las personas en lugar de ahondar en las divisiones”.
Si bien el grupo no dio detalles sobre la decisión, Billy Hart, el baterista de The Cookers, dijo a The New York Times que el cambio de nombre del centro “evidentemente” jugó un papel en la cancelación, señalando preocupaciones sobre la posibilidad de represalias.
La compañía de danza con sede en la ciudad de Nueva York Doug Varone and Dancers también anunció el lunes que cancela sus presentaciones programadas para abril, porque “con el último acto de Donald J. Trump de renombrar el centro con su propio nombre, ya no podemos permitirnos, ni pedirle a nuestro público, poner un pie dentro de esta institución que alguna vez fue grandiosa”.
Kristy Lee, cantante y compositora de folk que tenía previsto actuar el 14 de enero, también canceló su espectáculo debido al cambio de nombre. “Cuando la historia estadounidense empieza a tratarse como algo que se puede prohibir, borrar, renombrar o cambiar de marca para el ego de otra persona, no puedo estar de pie en ese escenario y dormir tranquila por la noche”, dijo la semana pasada en una publicación en redes sociales.
CNN ha contactado al Kennedy Center para obtener algunos comentarios. El presidente del centro, Richard Grenell, desestimó las cancelaciones calificándolas como “una forma de síndrome de desvarío” en una publicación en X el lunes por la noche.
“Los artistas que ahora están cancelando espectáculos fueron contratados por la anterior dirigencia de extrema izquierda,” dijo. “Sus acciones prueban que el equipo anterior estaba más preocupado por contratar activistas políticos de extrema izquierda que artistas dispuestos a actuar para todos, independientemente de sus creencias políticas”.
Las cancelaciones llegan después de que la junta directiva votara a principios de este mes para renombrar el centro como “The Donald J. Trump and The John F. Kennedy Memorial Center for the Performing Art”, lo que representa el más reciente esfuerzo del presidente por dejar su huella en la institución artística de Washington. Horas después de la votación, el centro actualizó su sitio web con el nuevo nombre e instaló un letrero que añadía el nombre de Trump al frente del edificio al día siguiente.
El cambio llevó al presentador habitual del concierto anual de jazz de Nochebuena del Kennedy Center a cancelar el concierto de la semana pasada.
“He estado actuando en el Kennedy Center desde el comienzo de mi carrera y me entristeció ver este cambio de nombre”, dijo el músico Chuck Redd a CNN la semana pasada.
Grenell criticó a Redd en una carta que el centro compartió con CNN, calificando la decisión del baterista y vibráfonista de cancelar como “intolerancia clásica y muy costosa para una institución artística sin fines de lucro”. Grenell también culpó a Redd por las consecuencias financieras de la cancelación y dijo que el centro buscará una indemnización de un millón de dólares por