Por Lauren Kent, CNN
Estados Unidos acaba de concluir dos días de conversaciones en Berlín con negociadores ucranianos y europeos, seguidos de más discusiones entre líderes en Europa, todas ellas con señales positivas sobre un posible acuerdo de paz.
Las conversaciones se centraron en las garantías de seguridad para Ucrania destinadas a disuadir una posible agresión rusa en el futuro, un asunto que —pese a los mensajes optimistas— sigue siendo uno de los principales puntos de fricción en las negociaciones con Moscú. El otro gran escollo es el futuro de la región ucraniana del Donbás, cuyo control Rusia exige que Kyiv ceda como condición para el acuerdo.
Líderes mundiales destacaron la noche del lunes “avances significativos”. Alemania dijo que existe una posibilidad pequeña pero real de lograr un acuerdo pronto y también planteó la idea de una tregua durante el período navideño, mientras que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que “ahora estamos más cerca que nunca”. Pero ¿dónde están realmente las cosas?
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, y su principal negociador, Rustem Umerov, se reunieron en la capital alemana con Steve Witkoff, enviado especial de Trump, y con Jared Kushner, yerno del mandatario estadounidense. El canciller alemán, Friedrich Merz, también participó en las conversaciones, en las que los negociadores revisaron la versión más reciente del plan de paz respaldado por Estados Unidos.
“Esto no significa que ahora tengamos un plan perfecto, pero es una versión muy viable”, dijo Zelensky a los periodistas en Berlín. “Los estadounidenses quieren una resolución rápida; a nosotros nos importa mantener la calidad incluso a ese ritmo. Si velocidad y calidad coinciden, estamos totalmente de acuerdo”.
Zelensky dijo este martes que trabajó con Estados Unidos “con gran detalle en documentos que podrían detener la guerra y garantizar la seguridad” durante las conversaciones de paz. “Cada detalle importa, porque ni un solo detalle debe convertirse en una recompensa para la agresión de Rusia”, afirmó ante el Parlamento de los Países Bajos en La Haya.
Actualmente hay cinco documentos distintos en discusión dentro del acuerdo de paz propuesto. Entre ellos figuran garantías de seguridad “jurídicamente vinculantes” que serían sometidas a votación en el Congreso de Estados Unidos, así como planes para financiar la recuperación de Ucrania tras la guerra.
Los líderes de la Unión Europea y de Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Noruega, Polonia, Suecia y el Reino Unido se reunieron en Berlín para conversaciones separadas, tras las cuales se comprometieron a trabajar junto con Estados Unidos para “proporcionar sólidas garantías de seguridad y medidas de apoyo a la recuperación económica de Ucrania”.
El Kremlin dijo este martes que aún no había visto el texto de las propuestas más recientes sobre las garantías de seguridad para Ucrania al estilo de la OTAN.
“Queremos la paz; no queremos una tregua que le dé a Ucrania un respiro y permita prepararse para la continuación de la guerra. Queremos detener esta guerra y alcanzar nuestros objetivos, asegurar nuestros intereses y garantizar la paz en Europa en el futuro”, dijo a los periodistas el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, en respuesta a una pregunta sobre la viabilidad de una “tregua navideña”.
Los compromisos expuestos en la declaración conjunta europea incluyeron:
- Una “fuerza multinacional para Ucrania” liderada por Europa, con aportes de militares de aliados dentro de la Coalición de los Dispuestos y “con apoyo de Estados Unidos”. Esa fuerza ayudará a asegurar los cielos y los mares de Ucrania, “incluido mediante operaciones dentro de Ucrania”.
- Un mecanismo de supervisión del alto el fuego liderado por Estados Unidos, que incluiría participación internacional.
- “Un apoyo significativo a Ucran