Por Tim Lister, CNN
Desde que las fuerzas de Estados Unidos capturaron al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, durante el fin de semana, el presidente Donald Trump y miembros de su Gobierno han emitido advertencias a varios países y territorios, entre ellos Colombia, Cuba, México, Irán y Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca.
Trump dijo el domingo: “Nuestro objetivo es tener países a nuestro alrededor que sean viables y exitosos y donde se permita que el petróleo salga libremente”.
“El dominio estadounidense en el hemisferio occidental no volverá a ser cuestionado”, afirmó Trump.
Esto es lo que hay que saber sobre lo que Trump ha dicho en los últimos dos días y cómo han respondido algunos de esos Gobiernos.
Trump reiteró el domingo que Estados Unidos necesita la enorme isla del Atlántico Norte de Groenlandia “desde el punto de vista de la seguridad nacional”.
“Necesitamos Groenlandia… Es muy estratégica en este momento. Groenlandia está cubierta de barcos rusos y chinos por todas partes”, dijo Trump a periodistas a bordo del Air Force One. “Necesitamos Groenlandia desde el punto de vista de la seguridad nacional, y Dinamarca no va a poder hacerlo”.
En respuesta a los comentarios más recientes de Trump, el primer ministro de Groenlandia, Jens Frederik Nielsen, dijo el lunes que “la retórica actual y reiterada que proviene de Estados Unidos es totalmente inaceptable. Cuando el presidente de Estados Unidos habla de ‘necesitar Groenlandia’ y nos vincula con Venezuela y con una intervención militar, no solo es incorrecto: es una falta de respeto”.
“Nuestro país no es un objeto en la retórica de las grandes potencias. Somos un pueblo. Un país. Una democracia”, agregó Nielsen.
Trump ha afirmado en repetidas ocasiones que quiere anexar Groenlandia —una enorme isla rica en recursos, con una superficie de unos 2.166.000 kilómetros cuadrados en el Atlántico y territorio autónomo de Dinamarca—, al asegurar que esto es necesario para la seguridad de Estados Unidos.
Tanto Groenlandia como Dinamarca, aliada de Estados Unidos en la OTAN, se oponen firmemente a esa idea.
Trump tuvo duras palabras el domingo contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro, a quien describió como “un hombre enfermo al que le gusta hacer cocaína y venderla a Estados Unidos, y no va a estar haciéndolo por mucho tiempo”.
Cuando un reportero le preguntó si esos comentarios implicaban que podría haber una “operación” en Colombia en el futuro, Trump respondió: “Me suena bien”.
Petro defendió el historial de su Gobierno en la lucha contra el narcotráfico en una publicación de casi 700 palabras en X, en la que mencionó lo que describió como “la mayor incautación de cocaína en la historia del mundo”.
Agregó: “No soy ilegítimo, ni soy narco, solo tengo como bien mi casa familiar que aun pago con mi sueldo”.
Petro dijo que ha ordenado bombardeos selectivos contra grupos armados vinculados al narcotráfico, respetando el derecho internacional humanitario.
Sin embargo, la producción de cocaína en Colombia ha alcanzado niveles récord, según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
Petro enfureció al Gobierno de Trump y su visa estadounidense fue cancelada en septiembre, después de que llamara a soldados de Estados Unidos a desobedecer órdenes.
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