Por Rey Rodríguez, CNN en Español
Para el periodista cubano radicado en Miami Wilfredo Cancio, la acusación del Departamento de Justicia de EE.UU. contra el expresidente de Cuba Raúl Castro por el derribo de dos aviones civiles de la organización Hermanos al Rescate en 1996 es un acto de justicia histórica con la comunidad cubana de Florida.
“Ha sido una prolongada aventura a través de cinco administraciones, pero ahora hay un compromiso por parte del Gobierno de Trump”, asegura Cancio, quien el 20 de agosto de 2006 publicó unos audios en los que, supuestamente, Raúl Castro, confiesa haber dado la orden de derribar esas avionetas de la organización de exiliados cubano-estadounidenses Hermanos al Rescate y en el que murieron cuatro personas, tres de ellas estadounidenses.
CNN contactó a las autoridades cubanas para pedir algún comentario sobre esos audios y las imputaciones contra Castro, y está a la espera de respuesta.
“Yo creo que toda esta evidencia que se ha ido reuniendo, incluyendo la grabación que yo divulgué en agosto de 2006, justamente cuando Raúl Castro se había hecho cargo del poder tras la enfermedad de Fidel Castro, pues es todo el andamiaje que el Departamento de Justicia tiene ahora en sus manos para producir este encausamiento”, señala Cansio.
Según el periodista la grabación de esos audios tuvo lugar el 21 de junio de 1996, unos meses después de haberse producido el derribo de las dos avionetas y cuando Castro era ministro de Defensa. CNN no ha verificado esos audios
El 24 de febrero de ese mismo año, aviones militares derribaron dos avionetas de Hermanos al Rescate, una organización civil dedicada a localizar y asistir a cubanos que intentaban llegar a las costas de la Florida.
De acuerdo con documentos del Congreso de Estados Unidos, el derribo de los aparatos ocurrió cerca de las costas cubanas y fueron destruidos con misiles guiados por calor. En la operación tres ciudadanos estadounidenses y un residente de Estados Unidos murieron.
En su momento, Cuba acusó a esa organización de fraguar operaciones encubiertas contra la isla, señalamientos que Washington negó. También el gobierno estadounidense aseveró que las aeronaves no estaban armadas y no representaban una amenaza para Cuba.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusa al expresidente cubano de conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses, destrucción de una aeronave y asesinato.
Desde La Habana, el presidente Miguel Diaz-Canel, rechazó la acusación de Estados Unidos y dijo que se trata de una “acción política sin ningún basamento jurídico” con el objetivo de “justificar una agresión militar” contra Cuba.
Cansio cuenta que la grabación ocurrió durante una reunión con periodistas de la emisora cubana Radio Rebelde y sus corresponsales a lo largo del país, en la sede del Partido Comunista de la provincia de Holguín. Aunque señala que el contenido de la conversación nunca se divulgo.
“Fue una grabación secreta y en ella Castro reconoce, de manera muy clara, detallada, que fue él quien dio las órdenes y cómo se planificó la decisión final de derribar los aviones”, dice.
Cansio relata que tiempo después, una persona, sin decir su nombre, que estuvo en ese encuentro, logró sacar los audios hacia Miami para luego entregárselos a él. “Incluso, si oyes la grabación, te das cuenta de que Raúl Castro insistentemente advierte que eso no era para publicar”, dice Cansio.
Durante años, el Gobierno cubano insistió en que las avionetas fueron derribadas en aguas internacionales y que su sobrevuelo por territorio nacional representaba una amenaza para su seguridad.
“La grabación sale a la luz en el 2006 y dos años después, en enero de 2009 llega el gobierno de Barack Obama. Tienen ocho años en los cuales, evidentemente, la política era otra. La política fue de acercamiento, la época conocida como el deshilo cubano