Por Gonzalo Zegarra, CNN en Español
El zarpazo dado por el candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella, que superó el umbral de los 10 millones de votos, todo un récord para una primera vuelta en Colombia, lo ubicó como el gran favorito para la votación del 21 de junio frente al oficialista Iván Cepeda. Pero le deja a su campaña un dilema: mantener la misma estrategia exitosa o aplicar cambios que le permitan conquistar los votos que le faltan para asegurar la mitad del electorado.
Si bien las últimas encuestas mostraban el crecimiento del autodenominado “Tigre”, para propios y extraños fue una sorpresa que el outsider le arrebate el primer lugar al candidato del Pacto Histórico.
“La explicación que le encuentro es la preocupación o miedo a la victoria en primera vuelta de Cepeda. Ante la preocupación de una posible victoria, muchos votantes abandonaron al Centro Democrático y su candidata, Paloma Valencia”, dijo a CNN Felipe Botero, director del departamento de Ciencia Política y Estudios Globales de la Universidad de lo Andes.
El abogado y empresario llegó al 43,7 %, según los resultados preliminares que fueron puestos en duda por Cepeda y el presidente Gustavo Petro.
“(De la Espriella) logra aglutinar en torno a su campaña a todos los sectores antipetristas, que en algunos casos es un sentimiento ideológico, y en otros casos es un temor que viene creciendo ante una eventual deriva autoritaria del proyecto del presidente”, dijo a CNN el politólogo Luis Fernando Trejos, docente de la Universidad del Norte, en Barranquilla.
Sobre el estilo del candidato y el mensaje que caló en tantos votantes con promesas de mano dura y orden, Trejos destacó: “Sus presentaciones públicas tenían toda una puesta en escena, una performance. Interpretó un sentimiento nacional que hoy pide liderazgos fuertes, simboliza ese liderazgo que no tiene dudas, que tiene un norte claro. Representa a una especie de emprendedor exitoso, que se hizo a pulso y tiene una riqueza importante”.
Inspirado en otros casos de éxito en el continente como Donald Trump en Estados Unidos, Javier Milei en Argentina o Nayib Bukele en El Salvador, el excéntrico millonario apostó por apartarse de todo lo que represente a la clase política tradicional, y con una fuerte presencia en redes sociales.
“Jugó muy bien una carta que parecía descabellada, del outsider, el lobo solitario que no necesita apoyos. Esa carta la jugó de manera acertada porque en ninguna plaza pública subió a políticos tradicionales”, dijo Trejos.
Bajo esa perspectiva, consideró que De la Espriella mantendrá la misma posición de cara a la segunda vuelta. “Los que busquen alianzas con él saben que llegan por la puerta trasera, que no van a ser exhibidos. Creo que no está buscando las alianzas de forma pública, le ha dio bien manteniéndose en solitario. El tema de apoyos políticos se está rebarajando: se recogen las cartas y se reparten nuevamente. Abelardo puede deshojar margaritas”, añadió.
En su primer discurso tras la votación, celebró el resultado y aseguró que cambiará “la historia de Colombia para siempre”. Si bien hizo un llamado a otros espacios de la oposición, elevó el tono de sus ataques contra Cepeda.
El candidato no necesitó levantar el teléfono para recibir de inmediato el apoyo de Valencia, que quedó en tercer lugar con casi 7 %, así como el del expresidente Álvaro Uribe.
“El discurso de anoche no muestra mucha moderación”, dijo a CNN el politólogo Alejo Vargas, docente de la Universidad Nacional de Colombia. Para el analista, “es posible” que marque algunas modificaciones en la estrategia de campaña, pero no sustanciales. “Puede que ponga más énfasis algunos aspectos del programa, como seguridad, o los temas de corrupción. En eso puede que haya un pequeño c