Por Tim Lister y Aida Karimi, CNN
El apagón de internet en Irán tiene ya más de dos meses, el más largo registrado. Para millones que dependen de estar en línea para ganarse la vida, el vacío ha sido devastador.
Pero algunos tienen acceso privilegiado a través de lo que se llama “Internet Pro”, y eso está provocando una crítica pública generalizada. El programa, lanzado a principios de este año, parece ser otra arma que permite a los sectores más duros y al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) ejercer control en Irán.
Los medios estatales iraníes presumen de la unidad del Gobierno y el pueblo frente a lo que llaman una “guerra impuesta” por Estados Unidos e Israel, pero las disputas sobre quién obtiene qué acceso a internet se han desbordado hacia los medios y han involucrado a los niveles más altos del Gobierno.
Los iraníes hablan de una frustración creciente por estar desconectados o por gastar el poco dinero que tienen para, ocasionalmente, lograr un vistazo del mundo exterior.
“Imagínate lidiar con el desempleo y una inflación desquiciada, y de algún modo lograr reunir 500.000 o un millón de tomanes (unos US$ 13), solo para gastarlo en un par de gigabytes de VPN para poder entrar a X u otras plataformas, revisar las noticias y tener voz”, dijo Faraz, un residente de Teherán, de 38 años. El salario mensual promedio en Irán está entre 20 millones y 35 millones de tomanes (de US$ 240 a US$ 420).
“Y luego, en medio de todo este estrés y frustración, cuando por fin logras abrir X o Telegram, ves a personas con acceso sin restricciones actuando como si todo fuera normal; honestamente, se siente como un puñetazo en el estómago”, dijo Faraz a CNN.
Un servicio VPN (red privada virtual) es una herramienta que oculta la ubicación de un usuario en línea, y muchas personas en Irán lo usan a través del mercado negro para sortear los bloqueos de internet.
La venta de Internet Pro comenzó en febrero a través de la Compañía de Comunicaciones Móviles de Irán (MCI), después de que empresas se quejaran de que habían resultado perjudicadas por el acceso fuertemente restringido durante las protestas nacionales de enero. MCI es propiedad de un consorcio con estrechos vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Internet Pro pone énfasis en la estabilidad de la conexión y en un acceso menos restringido a sitios internacionales. En esencia, ofrece el mismo nivel de acceso a unos pocos afortunados que antes estaba disponible para todos. Los usuarios deben pasar un proceso de verificación y tener un rol empresarial, académico o científico.
Pero muchos iraníes se quejan de que amplía la ya enorme brecha entre ricos y pobres.
Ha “dividido a la sociedad iraní en dos clases distintas: una élite digital que disfruta de canales rápidos y sin filtros para los negocios, la educación y la comunicación, y sujetos digitales que quedan confinados dentro de un filtrado intenso, velocidades restringidas y los altos costos de la economía de VPN del mercado negro”, según la publicación independiente Khabar Online.
“El principal problema ya no es solo el filtrado o los cortes; más bien, es la redefinición del derecho de acceso a internet”, dijo Mohammad-Hamid Shahrivar, abogado, en una entrevista con el medio Shargh.
El precio de las aplicaciones VPN del mercado negro se ha disparado, y la pérdida de acceso a internet les ha costado a los iraníes alrededor de US$ 1.800 millones, en los últimos dos meses, según Activistas de Derechos Humanos en Irán (HRA), con sede fuera del país. Eso coincide con una estimación de la Cámara de Comercio de Irán.
“El cierre de internet, que por sí mismo era la fuente de sustento para un número muy grande de negocios virtuales, ha creado una situación grave y complicada”, se quejó el periódico Ettela’at.
Irán ha utilizado repetidamente cortes de internet durante perío