Análisis de Matt Egan, CNN
El mundo está desesperado por una solución para terminar con el atasco de tráfico de petroleros en el estrecho de Ormuz.
El Gobierno de Trump trata de hacerlo: anunció que el lunes había guiado con éxito a dos embarcaciones de EE.UU. fuera del estrecho. Pero su “Proyecto Libertad” no parece ser el cambio de juego que se necesita para poner fin a la histórica crisis energética.
Al menos, ese es el mensaje del mercado.
Los precios de la energía no se desplomaron después de que el presidente Donald Trump anunciara el nuevo esfuerzo de EE.UU. para “guiar” barcos a través del estrecho de Ormuz.
Los futuros del petróleo subieron por encima de US$ 100 el barril y luego subieron aún más cuando barcos e instalaciones energéticas clave en el Medio Oriente fueron atacados el lunes, lo que generó dudas sobre la durabilidad del alto el fuego.
Y los futuros de la gasolina también se dispararon, lo que indica que la situación en las estaciones de combustible empeorará antes de mejorar.
En este punto, el mercado apuesta a que el Proyecto Libertad no desbloqueará la enorme cantidad de energía atrapada en el Medio Oriente.
El escepticismo refleja algunas realidades:
1.) No es una misión de escolta: el Proyecto Libertad es una labor para “restaurar la libertad de navegación” en el estrecho de Ormuz que contará con más de 100 aeronaves en tierra y en el mar y 15.000 efectivos, según el Comando Central de EE.UU. Si bien el anuncio de Trump muestra que los funcionarios de EE.UU.
están, con razón, enfocados en reabrir el estrecho de Ormuz, esto no es una promesa de que el ejército de EE.UU. acompañará a las embarcaciones que intenten transitar la vía marítima. De hecho, un funcionario de EE.UU. le dijo a CNN que esto no será una misión de escolta.
2.) Irán dice que viola el alto el fuego: funcionarios en Irán respondieron rápidamente al Proyecto Libertad argumentando que viola el frágil alto el fuego con Estados Unidos. No solo eso, sino que Irán pareció responder reanudando los ataques en la región.
3.) La confianza se ha visto afectada: la industria marítima se ha visto sacudida por el minado iraní del estrecho de Ormuz y los ataques a los buques que intentan atravesarlo. Los directivos del sector naviero ya expresan cautela respecto al Proyecto Libertad y se desconoce si los armadores de buques cisterna estarán dispuestos a correr el riesgo de intentar transitar por el estrecho.
El Proyecto Libertad se queda muy corto de una reapertura total del estrecho de Ormuz, un proceso largo que los analistas petroleros creen que será necesario para que el petróleo vuelva a fluir de manera suficiente a través del Medio Oriente y así bajar los precios de forma significativa. Eurasia Group advirtió que, a menos que haya “respaldo” de Irán o un gran despliegue naval en la región, el Proyecto Libertad fracasará.
“El plan de EE.UU. no aumentará sustancialmente el volumen de envíos a través del estrecho en el corto plazo”, escribió la consultora Eurasia Group en un informe del lunes.
Ese sentimiento fue compartido por Bjørn Højgaard, CEO del gestor de buques Anglo-Eastern, una empresa de gestión de barcos.
“Se necesitan ambas partes para desbloquear, no solo una”, dijo Højgaard. “Cualquiera de las partes puede señalar que está dispuesta a dejar pasar a ciertos barcos, pero a menos que la otra parte lo acepte en la práctica, no cambia de manera s