Por Gloria Pazmino, Rebekah Riess y Emma Tucker, CNN
Se estableció un toque de queda nocturno alrededor de Delaney Hall, un centro de ICE en Newark, Nueva Jersey, que ha sido escenario de recientes protestas por presuntas condiciones inhumanas para las personas detenidas en su interior.
“Debido al agravamiento de la situación en Delaney Hall y a la creciente necesidad de intervención policial, se requiere una acción inmediata para proteger la seguridad pública. Varias personas ya han sido arrestadas y encontradas en posesión de armas, lo que subraya la gravedad de la amenaza”, dijo el alcalde de Newark, Ras J. Baraka, en un comunicado emitido la madrugada de este domingo.
Según el comunicado, el toque de queda entró en vigor a las 12 a.m. del domingo y continuará cada noche entre las 9 p.m. y las 6 a.m. hasta nuevo aviso.
Por separado, la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, dijo este domingo que el Departamento de Seguridad Nacional había accedido a su exigencia de restablecer las visitas familiares en el centro.
Según explicó, las visitas limitadas se reanudarían al mediodía del domingo y el horario regular volvería a estar vigente el lunes.
La imposición del toque de queda se produjo después de que manifestantes y fuerzas del orden volvieran a enfrentarse frente al centro la noche del sábado.
“Anoche, individuos encapuchados en Delaney Hall atacaron la barrera ubicada en el área protegida para protestas y comenzaron acciones agresivas y peligrosas contra agentes de Newark y de la Policía Estatal de Nueva Jersey, incluido el lanzamiento de objetos, el uso de barreras como armas y la quema de neumáticos en la vía pública”, dijo Sherrill este domingo. “Estas acciones pusieron en peligro tanto a los manifestantes pacíficos como a los agentes”.
Videos del lugar mostraron a agentes montados avanzando entre la multitud mientras aparentes gases lacrimógenos llenaban el aire y manifestantes utilizaban sillas y otros objetos para iniciar un incendio en la calle.
La protesta del sábado por la noche ocurrió horas después de que un grupo de apoyo a ICE se enfrentara verbalmente con manifestantes contrarios a ICE frente al centro.
Algunos “grupos extremistas nacionales” participaron en la protesta del sábado en el centro, dijo Sherrill, sin identificar cuáles eran esos grupos.
“No sé por qué estas personas atacaron ni qué querían lograr, pero me niego a permitir que estas acciones peligrosas distraigan a Nueva Jersey de su compromiso con la seguridad pública, de proteger a las personas de ICE y de garantizar que quienes están detenidos en Delaney Hall sean tratados con dignidad”, agregó.
A medida que más personas se sumaban a la protesta, un equipo SWAT llegó completamente equipado para el control de disturbios, acompañado por agentes de departamentos policiales de la zona y de la Policía Estatal de Nueva Jersey.
La protesta se mantuvo ordenada, dijo el teniente coronel David Sierotowicz, de la Policía Estatal, durante una conferencia de prensa celebrada por la tarde.
Durante varios días, manifestantes se han congregado frente al centro privado, con capacidad para 1.000 personas, donde desde hace meses se denuncian presuntas condiciones inhumanas.
Las tensiones aumentaron por primera vez durante el fin de semana del Día de los Caídos, cuando cientos de detenidos iniciaron una huelga de hambre para protestar por alimentos en mal estado y condiciones deplorables, según algunos de sus abogados.
Durante una reunión de gabinete celebrada el miércoles, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, criticó a los políticos que han denunciado las condiciones del centro y afirmó que “solo había un pequeño grupo de personas que se negaban a comer porque querían comida correspondiente a su grupo étnico o a sus preferencias étnicas”.
“Muchos detenidos han sido obligados a convivi