Por Ted Barrett, Morgan Rimmer, Sarah Ferris y Lauren Fox, CNN
El presidente Donald Trump ordenó a su recién instalado secretario del Departamento de Seguridad Nacional que pague rápidamente a los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés) en un intento por reducir las largas filas en los aeropuertos, mientras las conversaciones para financiar el departamento colapsaban en el Capitolio.
“Voy a firmar una orden instruyendo al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, a pagar de inmediato a nuestros agentes de la TSA para abordar esta situación de emergencia, y para detener rápidamente el caos demócrata en los aeropuertos”, escribió Trump en su plataforma Truth Social.
Un grupo bipartidista de los principales senadores había hecho un enérgico gesto por llegar a un acuerdo, pero en una señal de que las conversaciones se habían empantanado, el presidente dijo este jueves por la noche que estaba ordenando el pago.
Trump planea pagar a los trabajadores de la TSA usando fondos de la amplia legislación que firmó el año pasado, conocida como el “gran y hermoso proyecto de ley”, según dos personas familiarizadas con los planes. No obstante, sus principales asesores aún trabajan para definir cómo se pagará a los empleados de la TSA, que están a punto de quedarse sin su segundo cheque completo, y las cosas podrían cambiar, advirtió una de las fuentes.
El enfrentamiento por la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) ha dejado sin sueldo a miles de agentes de la TSA y a otros trabajadores del DHS, lo que ha provocado importantes retrasos en los viajes y decenas de vuelos perdidos en todo el país.
“Mi pregunta es: si puede hacerlo, ¿por qué no lo hizo antes?”, dijo Max Stier, director ejecutivo de Partnership for Public Service, un grupo no partidista que se centra en mejorar el Gobierno federal, sobre la directiva de Trump. “Esto ha sido un problema desde hace más de un mes”.
La frustración en el Capitolio alcanzó nuevos niveles esta semana, mientras los líderes republicanos presionaban con fuerza para poner fin al estancamiento antes de la noche de este jueves, dado que los senadores tienen programado un receso de dos semanas por Semana Santa y Pascua.
El liderazgo republicano mantuvo abierta durante horas una votación relacionada con la financiación del departamento en el pleno del Senado, mientras los senadores intentaban encontrar un acuerdo. Los líderes republicanos habían advertido que la ronda actual de conversaciones era su oferta “última y definitiva” para que los demócratas llegaran a un acuerdo, tras casi seis semanas de negociaciones estancadas.
“Hemos tenido la votación abierta durante cinco horas para darles a los demócratas la oportunidad de sentarse a la mesa. No lo han hecho, y ahora el tiempo se acabó”, dijo Barrasso mientras las conversaciones se venían abajo.
Añadió: “Van a ver que ya hemos tenido suficiente de los demócratas que han estado demorando y siguen poniéndose del lado de criminales inmigrantes indocumentados, en lugar de a favor de la seguridad y la protección del pueblo estadounidense”.
El senador demócrata de Hawai Brian Schatz rechazó la afirmación de los republicanos de que su partido no estaba en la mesa de negociaciones, pero no quiso hablar del fondo del desacuerdo.
“Solo diré que hemos estado hablando todo el día. El personal ha estado hablando todo el día en el pleno, por mensaje de texto, en persona. Así que simplemente no es cierto que no estemos en una negociación. Puede ser que una persona u otra haya perdido la paciencia, y ya saben, eso sería una lástima, pero todavía estamos hablando”, dijo.
El senador Chris Murphy dijo que espera que los republicanos no “decidan retirarse” de las negociaciones de financiaci