Análisis por Cristopher Ulloa, CNN en Español
El grupo de pop surcoreano más importante de la historia, BTS, regresó el viernes tras una pausa de casi cuatro años con su quinto álbum de estudio. “Arirang” es un trabajo con 14 canciones nuevas y donde seis de los siete integrantes de la banda participaron, en alguna medida, en la producción, composición y creación de letras.
Las expectativas en todo el mundo, y especialmente para sus fans, “ARMY”, eran altas. Los regresos o “comebacks” no son fáciles, mucho menos en una industria musical cada vez más insaciable y ansiosa por “contenido” nuevo. Sin embargo, los talentos de BTS no decepcionan y vuelven a conquistar las tierras más allá de su país. Y lo hacen a su manera.
En la primera canción del álbum, “Body to Body”, sus integrantes ya muestran un choque musical y cultural: al principio se escucha un beat de pop-rap, muy común en la industria del k-pop. Pero en la mitad de esta canción comienza a sonar “arirang”, un canto popular tradicional de Corea del Sur que se ha transmitido oralmente por varias generaciones, y que además fue catalogado como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.
“Lo que nos une es que somos coreanos”, dijo RM, líder de la banda, durante una transmisión en vivo el día del lanzamiento. “Cuando la gente se toma un descanso largo o tiene una crisis, tiende a mirar hacia atrás, hacia el comienzo. Entonces, mientras pensábamos en nuestras raíces, también nos dimos cuenta que necesitamos ser nuevos al mismo tiempo. Es 2026”, agregó.
A través de sus letras, melodías agresivas y sonidos más “experimentales”, los miembros de esta Boy Band —integrada por RM, Jin, J-Hope, V, Jimin, Jungkook y Suga— quieren dejar algo claro: este álbum los representa como ningún otro, pero a la vez mantiene la impronta, comercial o no, de querer ser escuchados en todo el globo. Es el viaje hacia el exterior, más allá de lo conocido, como el velero cruzando los océanos en el videoclip de “Swim”, pero también es un viaje hacia el interior, hacia su propia identidad, sus conflictos y redefiniciones como idols. Todo siempre bajo el escrutinio público de sus fans y grandes empresas.
Un claro ejemplo es la canción “Aliens”, en la que BTS apunta directamente a occidente y la forma en cómo los perciben: “Those civilians envy us. I’m tired of explaining it”, “learn from us, yeah, we aliens” y también “if you wanna hit my house, take off your shoes, yeah, we aliens” son parte de la letra con un beat cargado de energía.
También vemos referencias a esta parte del mundo en “FYA”, donde citan textualmente a Britney Spears y a una emblemática canción de Michael Jackson: “I go full Thriller tonight. Club go crazy like Britney, baby. Hit me with it one more time”.
Sin embargo, al avanzar en las canciones ocurre un interludio que pilló a muchos (me incluyo) por sorpresa. Hablamos de la canción “No. 29”. En la primera escucha, se tiende a pensar que el reproductor de música ha fallado: hay una campanada que se extiende por más de un minuto y medio, marcando un punto de inflexión en el álbum y obligando al oyente a hacer una pausa. ¿De dónde viene el sonido? De la Read more