Por Aleks Klosok y Amanda Davies, CNN
El judoca Saeid Mollaei, nacido en Irán, cree que integrantes de la selección femenina de fútbol de ese país podrían ser matadas o encarceladas al regresar a su país tras negarse a cantar el himno nacional en la Copa Asiática Femenina en Australia.
Como atleta que se enfrentó a una decisión similar a la de estas futbolistas en 2019, Mollaei —medallista de plata olímpico en los Juegos de Tokio 2020— se muestra preocupado por la seguridad de las jugadoras.
“Es un 99 % —quizás un 100 %— seguro que no estarán a salvo cuando regresen”, declaró Mollaei a CNN Sports en una entrevista exclusiva.
“Tal vez las maten. Tal vez vayan a prisión. No lo sé”, afirmó. “Están luchando contra el régimen por una sola palabra: libertad”.
La preocupación por la seguridad de las futbolistas iraníes ha estado en primer plano después de que un comentarista conservador iraní las calificara de “traidoras en tiempos de guerra” tras permanecer en silencio durante el himno en su partido inaugural del torneo contra Corea del Sur, el 2 de marzo.
Miembros de la comunidad iraní pidieron posteriormente al Gobierno de Australia que interviniera y ofreciera refugio a las jugadoras ante el temor de que pudieran ser perseguidas al regresar a su país.
Siete integrantes del equipo —seis jugadoras y una miembro del personal de apoyo— recibieron inicialmente visas humanitarias para permanecer en el país.
Hasta este domingo, cinco han retirado sus solicitudes de asilo y han salido de Australia.
La Federación de Fútbol de Irán comunicó que dichas jugadoras se reunirán con el resto del equipo en Kuala Lumpur antes de regresar a Irán en los próximos días.
En un mensaje en persa durante la entrevista, Mollaei calificó a las futbolistas de su país como “heroínas”.
“Los héroes mueren una vez, pero los cobardes mueren todos los días”, dijo.
“Son valientes. Se levantaron por su futuro y por lo que realmente quiere su corazón.
“Pronto celebraremos juntos la victoria en Irán”.
Mollaei sabe mejor que la mayoría por lo que han pasado las jugadoras al enfrentarse a un sistema que, según él, “piensa todo el tiempo en la política”, ya que se encontró en una situación similar.
El judoca desertó en pleno Campeonato Mundial celebrado en Japón en 2019, huyendo hacia Alemania tras una disputa con los oficiales del equipo iraní.
Mollaei, que era el campeón defensor, relató que recibió órdenes —bajo instrucciones del gobierno— de retirarse de su combate de semifinales para evitar un posible enfrentamiento por la medalla de oro contra un oponente israelí.
Desde hace mucho tiempo a los atletas iraníes se les prohíbe competir en cualquier deporte contra oponentes israelíes, dado que Irán se niega a reconocer el derecho de Israel a existir como Estado.
Se le concedió asilo en Alemania y, desde entonces, se ha convertido en ciudadano de Mongolia y, más recientemente, ha representado a Azerbaiyán.
“Todo el tiempo (pensaba) en mi cabeza: ¿el país o la familia?… pero el individuo —el corazón y la mente— es algo sumamente importante. En tan solo cinco minutos elegí mi propia vida”, recordó al rememorar la angustiosa decisión que tuvo que afrontar en 2019.
“Si regresas a Irán, ya no puedes seguir persiguiendo tus objetivos. Yo me fui a otro país en busca de mi vida, de mi libertad”, agregó.
“Es muy difícil: una vida nueva, un país nuevo, ser refugiado… puedes perderlo todo: a tu familia, tu país, tus amigos; todo. Pero cuando una persona es verdaderamente fuerte, es capaz de lograrlo”.
“Yoo solo no puedo cambiar este régimen, pero trabajo en ello sin descanso. Soy una persona que lucha por la libertad”.
Casi siete años después de aquel momento, afirma no arrepentirse de su decisión de desertar, aunque reconoce los dolorosos sacrificios que ha tenido que real