Por Brad Lendon
El mundo acaba de alcanzar un hito nuclear histórico. A pesar de la creciente tensión y las amenazas de guerra entre potencias como Rusia y Estados Unidos, el planeta ha logrado su periodo más largo sin detonaciones atómicas desde el inicio de la era nuclear en 1945. Este récord, marcado el pasado miércoles, rompe una racha de décadas y establece una nueva marca de seguridad global que se amplía con cada día que pasa.
Según Dylan Spaulding, científico sénior de la Unión de Científicos Preocupados (UCS, por sus siglas en inglés), la humanidad suma ya más de ocho años y cuatro meses sin realizar una prueba nuclear. Este logro supera cualquier intervalo registrado desde la histórica “Prueba Trinity” en Alamogordo, Nuevo México, el evento que desencadenó los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki al final de la Segunda Guerra Mundial, así lo escribió en un blog el miércoles.
Corea del Norte realizó la última prueba nuclear del mundo el 3 de septiembre de 2017.
El período anterior más largo sin una prueba fue desde el 30 de mayo de 1998, cuando Pakistán realizó su última prueba, hasta el 3 de octubre de 2006, cuando Corea del Norte realizó la primera.
Spaulding advierte lo frágil que se ha vuelto esta “racha ganadora”, dadas las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de reanudar las pruebas nucleares.
“Reabrir esta caja de Pandora es innecesario y poco sensato”, escribió Spaulding.
“Las pruebas sin control conducen a la competencia, la inestabilidad y un grado de incertidumbre que difícilmente podemos permitirnos, además de la precariedad global existente”, añadió.
Como otra señal de alerta, Trump ha dicho que está dispuesto a permitir la expiración el 5 de febrero de un tratado entre Estados Unidos y Rusia que limita la cantidad de armas nucleares desplegables que tiene cada bando.
Rusia mantiene el mayor arsenal de armas nucleares del mundo, con más de 4.300, según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo. Estados Unidos tiene unas 3.700, y según SIPRI, Moscú y Washington juntos representan el 90 % de las armas nucleares del mundo.
Desde la prueba Trinity, el mundo ha presenciado 2.055 pruebas nucleares por parte de ocho naciones, según la Asociación de Control de Armas.
Estados Unidos ha realizado la mayor cantidad de pruebas —1.030—, seguido por Rusia/URSS, 715; Francia, 210; China y el Reino Unido, 45; Corea del Norte, seis; India, tres; y Pakistán, dos.
Estas pruebas han ocurrido en lugares que van desde atolones del Pacífico hasta desiertos en Estados Unidos y China, pasando por el Ártico ruso, a menudo con graves consecuencias para la salud humana y el medio ambiente.
Las pruebas nucleares generalizadas se detuvieron a finales de la década de 1990, cuando se abrió para firma el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares.
Aunque nunca ha entrado en vigor —principalmente porque Estados Unidos lo firmó, pero nunca lo ratificó—, los países en su mayoría han respetado sus condiciones, con la excepción de Corea del Norte, que ha sido considerada un estado rebelde y sancionada por las Naciones Unidas.
Y desde aquella prueba de 2017 en el sitio de pruebas de Punggye-ri en Corea del Norte, gran parte del mundo ha estado pendiente de si Kim Jong Un realizaría otra, dada su enorme inversión en un programa de misiles que le ha dado armas capaces de alcanzar el territorio continental de Estados Unidos.
Pero en los últimos meses, la atención se ha vuelto hacia Washington y Moscú, ya que Trump y posteriormente el líder ruso Vladimir Putin han amenazado con reiniciar las pruebas nucleares en sus respectivos países.
Estados Unidos realizó su última prueba nuclear el 23 de septiembre de 1992. Y la última vez que Rusia de