Por Pau Mosquera, CNN en Español
Hace más de un año, la muerte de Isak Andic, fundador de la firma de moda española Mango, causaba conmoción. Pero lo que en un principio se consideró un accidente esta semana dio un drástico giro y puso en el centro de la escena a Jonathan, el hijo de Andic, como presunto autor de su homicidio, según el auto de prisión provisional.
El caso se remonta al 14 de diciembre de 2024, cuando el CEO de Mango perdió la vida tras caer montaña abajo en medio de una ruta que realizaba junto a su hijo cerca de las cuevas de Salnitre, enmarcadas en el macizo de Montserrat, unos 40 kilómetros al noroeste de Barcelona.
El 20 de diciembre de ese mismo año, se determinó que la muerte había sido accidental y el caso quedó archivado. Pero, poco después, el 30 de enero de 2025 —y por interés de la Unidad de Investigación de Mossos d’Esquadra (la policía autonómica de Cataluña)— se decretó su reapertura.
La respuesta se encuentra, entre otros factores, en los trabajos de investigación realizados por este cuerpo de seguridad, que recabaron información suficiente como para que la jueza de la plaza 5, sección de instrucción del tribunal de instancia de Martorell, considerara que había indicios para descartar una muerte accidental.
Esta causa consta de más de 1.400 folios, según detalla la magistrada en el auto en el que solicitaba la prisión provisional para Jonathan Andic. En ellos se precisan las pesquisas realizadas hasta el momento.
Si bien el grueso de la causa recae únicamente sobre las partes, algunos detalles de estas investigaciones han trascendido a raíz de los motivos esgrimidos por la jueza de instrucción de Martorell para solicitar la detención del actual vicepresidente de la junta directiva de Mango como presunto autor del delito de homicidio.
En ese auto de detención, la magistrada considera que las diligencias practicadas hasta este mes de mayo apuntan a que la muerte de Isak Andic no sería accidental, sino que el hijo podría haber tenido “una participación activa y premeditada en la muerte de su padre”.
En un comunicado emitido por la familia el mismo martes 19 y remitido a CNN por sus representantes, se defiende la inocencia de Jonathan Andic. En el mismo, el abogado del investigado, Cristóbal Martell, expresa que “la conjetura del homicidio es inconsistente. Pero, sobre todo, es dolorosa”. “Estigmatiza a un hombre inocente”, prosigue Martorell, “ahora comienza auténticamente el proceso y brillará la verdad y la inocencia”.
La familia agrega que los argumentos de la defensa se presentarán en el momento procesal oportuno y en sede judicial. En la audiencia del 19 de mayo, jornada de su detención, Andic declaró a preguntas de su letrado.
La jueza tomó su decisión tras desgranar siete indicios.
En primer lugar, dice que existirían contradicciones entre las declaraciones prestadas por Jonathan el mismo día de los hechos, 14 de diciembre; la segunda, prestada el 31 de diciembre de 2025, y la del 19 de mayo de este año, cuando se ordenó su detención provisional.
Algunas de estas contradicciones, dice la jueza, son que, en su primera declaración, Andic dijo que el día de los hechos iba caminando unos metros delante de su padre, este se detuvo a tomar unas fotografías con su teléfono celular y, mientras él caminaba, escuchó un ruido de piedra cayendo, volteó y vio un cuerpo rodando entre los matorrales. En contraste, en su segunda declaración dijo que él y su padre acostumbraban caminar juntos y hablar, pero no lo vio utilizar su teléfono durante el recorrido.
Jonathan Andic salió en libertad el mismo miércoles tras abonar una fianza de 1.000.000 de euros, equivalente a US$ 1.160.925, y acord