Por Zachary Cohen y Tal Shalev, CNN
La inteligencia israelí compartida con el Gobierno de Trump sobre las amenazas iraníes de asesinar al presidente Donald Trump reflejaba el deseo de sectores de la línea dura de Teherán de atacar contra el presidente estadounidense, según una fuente israelí y un funcionario de Estados Unidos, más que un plan específico y detallado para llevar a cabo tal operación.
El nuevo comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC, por sus siglas en inglés), Ahmad Vahidi, formaba parte del grupo que abogaba por dicho plan, dijo la fuente israelí a CNN. Vahidi figura en listas de personas a quienes el Gobierno de Trump considera responsables de obstaculizar activamente las negociaciones, según una fuente familiarizada con la planificación de Estados Unidos. El país ha considerado atacar directamente a los líderes incluidos en esa lista si se reanuda una guerra a gran escala, dijo la fuente.
Dos fuentes estadounidenses familiarizadas con el asunto afirmaron que las recientes evaluaciones de inteligencia de EE.UU. no muestran indicios de un nuevo complot iraní específico para asesinar a Trump, sino más bien un flujo constante de rumores sobre diversos actores iraníes que desean hacerlo. El deseo de atentar contra Trump no es exclusivo del liderazgo iraní. Los asistentes al funeral del ayatola Alí Jamenei, asesinado por Israel en los primeros ataques de la guerra a finales de febrero, portaban pancartas que pedían a Irán matar a Trump.
En una entrevista este viernes con el New York Post, Trump restó importancia a la información de inteligencia israelí, informada por primera vez por el Wall Street Journal el jueves, y afirmó que Irán había amenazado su vida durante mucho tiempo.
“Israel no presentó nada”, dijo, describiéndose a sí mismo como el objetivo “número uno” de Irán “desde hace mucho tiempo”.
Mientras las agencias de inteligencia estadounidenses continúan recibiendo rumores sobre amenazas de funcionarios iraníes contra Trump, el presidente estadounidense realizó un cambio sorpresa de avión a su regreso de una cumbre de la OTAN el miércoles.
En lugar del nuevo avión que fue adaptado después de que fuera donado por Qatar y que apenas comenzó a operar este mes, Trump utilizó un avión más antiguo que ha transportado a presidentes durante décadas.
El cambio se debió, en parte, a las preocupaciones de seguridad relacionadas con la escalada del conflicto en Irán, según cuatro funcionarios estadounidenses.
Si bien las fuentes indicaron en ese momento que no existía una nueva amenaza específica contra la vida de Trump, el presidente había mencionado la posibilidad de un intento de asesinato por parte de Irán durante la cumbre, tras los recientes ataques de EE.UU. contra el país que comparte frontera con Turquía.
El intercambio de inteligencia por parte de funcionarios israelíes se produce en un momento en que Israel ha quedado cada vez más marginado mientras el Gobierno de Trump busca cómo poner fin a su guerra con Irán. Dos fuentes israelíes afirman que el Gobierno de Trump no quiere que Israel participe en los combates por temor a perder el control del conflicto.
Una de las fuentes señaló que la opinión generalizada en Israel es que Trump no desea un retorno a una guerra a gran escala y que lo máximo que estaría dispuesto a hacer sería restablecer el bloqueo naval a los puertos iraníes.
“Esto es una noticia falsa”, declaró un funcionario de Estados Unidos cuando se le preguntó sobre la interpretación que hacen funcionarios israelíes de la postura de Trump. “Estados Unidos tiene una relación sólida con Israel, que contribuyó al