Por Lauren Kent y Olesya Dmitracova, CNN
La Unión Europea (UE) está al borde de tomar una decisión trascendental sobre si utilizar los activos rusos congelados para financiar más apoyo a Ucrania, un plan sin precedentes que ha causado un enfrentamiento entre los numerosos Estados miembros que lo apoyan y Bélgica, donde se encuentra la mayor parte de los activos.
Está previsto que los líderes de la UE decidan sobre la medida en una cumbre prevista para este jueves y viernes.
Pero ese posible uso de los activos está plagado de controversias: los críticos argumentan que es legalmente cuestionable y corre el riesgo de represalias por parte de Moscú.
Es un momento importante para Europa, y los desacuerdos en torno a la propuesta de financiamiento están poniendo de manifiesto las divisiones de la UE en un momento en que el bloque se enfrenta a un mayor escrutinio por parte de Estados Unidos, que tiene sus propias ambiciones para los activos congelados.
La UE se ha comprometido a financiar a Ucrania durante los próximos dos años de cualquier manera, por lo que si la polémica propuesta no se aprueba, los Gobiernos europeos tendrán que encontrar el dinero en otra parte en medio de la creciente fatiga con la guerra y la presión sobre las finanzas públicas.
Esto también ocurre en un momento en que la temperatura de las amenazas rusas a Europa está aumentando, y el Kremlin ha advertido que cualquier apropiación de los activos no quedará impune.
La UE inmovilizó los activos locales del banco central ruso en 2022 como parte de las sanciones impuestas por la guerra de Moscú en Ucrania. Hasta ahora, el bloque ha utilizado los intereses de los activos —en su mayoría bonos— para financiar parte de su apoyo a Kyiv.
Pero el 3 de diciembre, la Comisión Europea presentó una propuesta para ir más allá y utilizar también la mayor parte de los activos para conceder un préstamo al país devastado por la guerra. El órgano ejecutivo de la UE se refirió a ese capital, así como a los intereses y otros ingresos de los activos, como “saldos de caja”, ya que, cuando se vencen de los bonos se convierten en efectivo.
La Comisión señaló que, debido a las sanciones de la UE, cualquier pago de capital e ingresos de los activos al banco central de Rusia está prohibido, y argumentó que los saldos de efectivo resultantes no son propiedad del banco.
“Estamos tomando los saldos de efectivo, se los estamos proporcionando a Ucrania como un préstamo, y Ucrania tiene que devolver este préstamo cuando Rusia pague las reparaciones”, dijo a los periodistas la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Los activos del banco central ruso en el bloque ascienden a unos 210.000 millones de euros (US$ 246.000 millones). “Por lo tanto, este es el importe máximo de préstamo que podríamos proponer”, declaró Valdis Dombrovskis, un alto funcionario de la comisión a cargo de la política económica.
En los próximos dos años, la Comisión le quiere prestar a Ucrania 90.000 millones de euros (US$ 105.000 millones) de ese fondo, lo que cubre dos tercios de lo que el Fondo Monetario Internacional estima que el país necesitará en 2026 y 2027 para fines civiles y militares.
El llamado préstamo de reparaciones debe ser aprobado por una “mayoría calificada”, dijo von der Leyen, lo que significa que más de la mitad de los estados miembros de la UE, que representan al menos el 65 % de la población del bloque, deberán votar a favor.
El préstamo se ha propuesto en un momento en que varios gobiernos europeos, incluidos Alemania, Polonia y los países bálticos, están i