Luis Medina
INDIO, Calif. (KUNA) – Un delincuente convicto que disparó a un agente del sheriff del condado de Riverside cuando este intentó arrestarlo al final de una persecución en Coachella fue declarado culpable hoy de agresión con arma de fuego contra un agente del orden público y otros cargos, aunque el jurado no logró llegar a un veredicto unánime sobre la acusación más grave.
Un jurado de Indio deliberó dos días antes de declarar culpable a Gildardo Dávila Jr., de 35 años, del cargo de agresión, junto con dos cargos de posesión de armas de fuego por parte de un delincuente y un cargo de posesión de sustancias controladas, con acusaciones de arma de fuego que agravan la pena y lesiones corporales graves.
Sin embargo, el panel no logró superar el impasse en el cargo de intento de asesinato de un agente del orden público, lo que llevó al juez del Tribunal Superior Ronald Toff a declarar la nulidad del juicio por ese cargo.
El jurado absolvió a Dávila del delito grave de evasión de cargos.
No quedó claro si la Fiscalía del Distrito tiene la intención de volver a juzgar el cargo de intento de asesinato. La audiencia de sentencia está programada tentativamente para el 6 de enero en el Centro de Justicia Larson. Dávila se encuentra detenido bajo fianza de 5 millones de dólares en el Centro de Detención Benoit.
Según la declaración de la orden de arresto del sheriff, poco antes de las 8 p. m. del 25 de mayo de 2017, el agente David Solis se encontraba en su patrulla, pasando por la intersección de las calles First y Harrison en Coachella, cuando avistó un Ford Mustang amarillo con placas de papel cometiendo una infracción de tránsito no especificada.
Agente David Solis (2017)
“Durante la persecución, el agente presenció al sospechoso arrojar una pistola desde el vehículo”, indica el documento. “El agente presenció al conductor del vehículo cometer numerosas infracciones del código vehicular y conducir sin la debida consideración por el público”.
Debido al creciente peligro para los demás conductores, un sargento del sheriff le ordenó a Solís que pusiera fin a la persecución, lo cual hizo, permitiendo que el Mustang se perdiera de vista. Sin embargo, un par de minutos después, Solís se topó de nuevo con el Mustang, estacionado en la zona de la calle Mendoza y la avenida Las Flores, según documentos judiciales.
Cuando el agente se acercó al Mustang, Dávila supuestamente huyó del vehículo a pie, cargando una bolsa de l