Por Adam Cancryn, CNN
El vicepresidente J. D. Vance intentó este martes atraer a los pesimistas votantes de Pensilvania en torno a la agenda económica del Gobierno de Trump, aliviar sus preocupaciones sobre el alto costo de vida y hacerlo con un mensaje más eficiente que el presidente Donald Trump una semana antes.
De regreso en este estado clave, solo días después de que Trump ofreciera un discurso divagante sobre la asequibilidad, Vance atribuyó a las políticas del Gobierno el impulso al crecimiento del empleo y a nuevas inversiones. Culpó fuertemente al expresidente Joe Biden al asegurar que su administración provocó los altos costos que los republicanos ahora intentan reducir.
Y, sobre todo, pidió paciencia a los votantes frustrados con la economía al argumentar que Trump necesita más tiempo para cumplir la “época dorada” que prometió hace casi 11 meses.
“Tenemos que mantenernos firmes. Tenemos que seguir trabajando”, dijo Vance. “Heredamos un desastre”.
El discurso del vicepresidente en Allentown, Pensilvania, representó el más reciente intento de la Casa Blanca por abordar la reacción negativa al costo de vida que ha generado alarmas entre los republicanos ante el temor de un revés en las elecciones intermedias.
Y ofreció una visión del papel clave que desempeñará Vance como portavoz económico, mientras los funcionarios recalibran su discurso e intentan recuperar a los votantes insatisfechos con la economía y escépticos de que Trump esté haciendo lo suficiente para solucionarlo.
“Él es un mensajero tremendo para este tipo de asuntos”, dijo un asesor de Trump, argumentando que el ascenso de Vance, bien documentado, desde la pobreza infantil hasta la Casa Blanca le da mayor credibilidad en temas de asequibilidad. “Él cree en lo que dice”.
En contraste con los 90 minutos de comentarios dispersos y una especie de mitin que Trump tuvo en Pensilvania la semana pasada, Vance mantuvo su discurso en menos de 20 minutos y presentó una evaluación más breve y enfocada de la economía y de las dificultades que enfrentan los estadounidenses.
Vance reconoció que la agenda del Gobierno aún no se ha traducido en beneficios generalizados para los estadounidenses, en contraste con la insistencia de Trump en que la economía es “increíble” y que los precios están cayendo en picada. Y buscó centrar la atención en 2026, prediciendo que se avecinan días financieros más brillantes.
Aun así, Vance se negó a distanciarse de una manera notable de la visión optimista de la economía de Trump, una señal del delicado equilibrio que deberá mantener en los próximos meses. Al ser presionado sobre la reciente evaluación de Trump de su desempeño económico como “A-plus-plus-plus-plus-plus”, Vance lo respaldó rápidamente, socavando su propio mensaje más moderado en el proceso.
“La semana pasada, el presidente Trump calificó su economía con una nota de A-plus-plus-plus-plus. ¿Qué calificación le daría usted a la economía hoy?”, preguntó un reportero.
“A-plus-plus-plus”, respondió Vance. “Lo que hemos logrado: salarios más altos, menor inflación, una enorme cantidad de inversiones y dinero llegando a Estados Unidos. Eso es increíble, y es algo de lo que hay que sentirse orgulloso”.
Vance también replicó el discurso de Trump respecto a sus críticas contra el Gobierno de Biden, intentando desviar la responsabilidad por las fallas de la economía actual.
Los altos costos de la vivienda, la salud y los comestibles que afectan a los estadounidenses ahora son resultado de las políticas de la era Biden, afirmó