Análisis de Aaron Blake, CNN
Hace ocho años, el entonces director de comunicaciones de la Casa Blanca, Anthony Scaramucci, ofreció una de las entrevistas políticas más directas y polémicas de todos los tiempos. Scaramucci hizo comentarios inapropiados sobre el estratega jefe de la Casa Blanca y se burló del secretario general de la Casa Blanca calificándolo de “esquizofrénico paranoico”.
La entrevista en dos partes que la secretaria general de la Casa Blanca Susie Wiles concedió a Vanity Fair no es tan cruda como la de Scaramucci, pero sigue la misma línea, y quizá resulta aún más sorprendente viniendo de alguien conocido por ser una persona estudiosa y que opera entre bastidores. Cuando se escriba la historia de las presidencias de Trump, es probable que ocupe un lugar destacado.
Los artículos de Vanity Fair parecen haber sacudido a la administración, debido a que Wiles se distanció de su retrato el martes por la mañana. Aseguró en X que era “un artículo difamatorio y falso sobre mí y sobre el mejor presidente, el personal de la Casa Blanca y el gabinete de la historia”. Dijo que le faltaba contexto.
A continuación se presentan algunas de las conclusiones de la entrevista.
La frase más destacada de la entrevista podría ser la afirmación de Wiles de que Trump, conocido por no beber alcohol, tiene una “personalidad de alcohólico”.
Trump dio su voto de confianza a Wiles en una entrevista posterior el martes con el New York Post, poniendo en duda la veracidad del informe. Sin embargo, sugirió que veía algo de verdad en el comentario de ella sobre él, ya que, aunque no bebe, sí tiene una “personalidad posesiva y adictiva”.
“No lo he leído, yo no leo Vanity Fair, pero ella ha hecho un trabajo fantástico”, dijo Trump al Post.
No obstante, los comentarios de Wiles sobre otros altos cargos son aún más interesantes, y a menudo poco benevolentes.
De hecho, son el tipo de citas que podrían crear resentimiento a nivel interno.
Dijo que la secretaria de Justicia Pam Bondi “falló por completo” con su gestión de los expedientes de Jeffrey Epstein. “Primero les entregó carpetas llenas de nada. Y luego dijo que la lista de testigos, o la lista de clientes, estaba en su escritorio”, dijo Wiles. “No hay ninguna lista de clientes, y está claro que no estaba en su escritorio”.
Bondi dijo el martes que su “querida amiga” Wiles lucha por la agenda de Trump “con elegancia, lealtad y eficacia histórica”, y escribió en X que el Gobierno no se dividirá. “Somos una familia. Estamos unidos”.
Wiles indicó que el enfoque de Elon Musk hacia el Departamento de Eficiencia Gubernamental era tan caótico y descuidado como parecía desde fuera. “La actitud de Elon es que hay que hacerlo rápido”, dijo Wiles y añadió: “Pero ninguna persona racional podría pensar que el proceso de USAID era bueno. Nadie”. También sugirió que gran parte del caos estaba relacionado con su presunto consumo de ketamina.<