Por Anabella González y Pau Mosquera, CNN en Español
España se prepara para la llegada del buque MV Hondius, que se encuentra en camino hacia las islas Canarias y tiene previsto arribar este domingo en horas de la madrugada al puerto Granadilla de Abona, en Tenerife. 147 personas, entre pasajeros y tripulación, viajan a bordo del navío en el que hubo un brote de hantavirus por el que fallecieron tres personas.
Los pasajeros de distintas nacionalidades, entre ellos los 14 españoles que viajan en el crucero que zarpó desde Argentina el 1 de abril, no presentaban síntomas compatibles con el virus. “No hay personas con síntomas a bordo. La situación a bordo del m/v Hondius sigue siendo tranquila, y los pasajeros y la tripulación continúan siguiendo los procedimientos, ahora bajo la orientación del equipo médico”, informó Oceanwide Expeditions, la empresa que opera el barco, en un comunicado publicado este viernes.
Los preparativos, procedimientos de cuarentena para los pasajeros y los planes de viaje posteriores de regreso a sus países de origen están coordinados entre los distintos países con la OMS, el Instituto Nacional de Salud Pública de Países Bajos y las autoridades neerlandesas en colaboración con las autoridades del Gobierno español, según detalló la empresa.
El barco fondeará (es decir, se mantendrá anclado a distancia del muelle) en el interior del puerto español, en un sitio en el que las autoridades marítimas y portuarias han determinado como “el más seguro” para realizar la operación y comenzar luego con el desembarco, explicó este viernes la secretaria general de Protección Civil y Emergencias de España, Virginia Barcones, en conferencia de prensa.
Fue la Organización Mundial de la Salud (OMS) la que solicitó a las autoridades españolas que el buque fuera a las Islas Canarias y que fuera España, el país con el puerto más cercano, quien atendiera la situación con los protocolos de salud y seguridad correspondientes.
Ante algunas tensiones que se generaron por el temor de la llegada del barco al archipiélago español, desde el Gobierno de España intentan llevar un mensaje de tranquilidad y aseguran que el traslado y regreso de los pasajeros a sus países de origen no supondrá un riesgo para la población en general.
El descenso de las personas será en embarcaciones Zodiac, unos botes inflables a motor a las que los pasajeros, de acuerdo con sus nacionalidades, descenderán a medida que estén listos los aviones que los llevarán de regreso a sus países, explicó la funcionaria.
Países como Estados Unidos y Reino Unido ya acordaron con España que enviarán sus propios aviones para llevar de regreso a sus nacionales, mientras que Canadá “está ultimando” los detalles en ese sentido. También seguirían el mismo protocolo Alemania, Francia, Grecia, Países Bajos y Turquía (en un vuelo que podría coordinar con Francia), agregó Barcones.
Una vez que lleguen los barcos a la orilla, habría autobuses listos para salir “automáticamente” hacia el Aeropuerto de Tenerife Sur con los pasajeros.
“Son personas asintomáticas que van a viajar en el transporte colectivo con todos los protocolos que se están estableciendo a nivel nacional e internacional”, explicó la funcionaria, que reconoció que se trata de un proceso “de mucha complejidad” debido a la cantidad de países que intervendrán en el operativo.
Una vez en el aeropuerto, los pasajeros llegarían directo a la pista para subir al avión correspondiente. Solo en el momento en que las autoridades aeroportua