Por Uriel Blanco, CNN en Español
El Gobierno de México, a través del grupo interinstitucional conformado por la presidenta Claudia Sheinbaum, informó el jueves que el derrame de petróleo iniciado hace más de dos meses en el Golfo de México se debió a una fuga en las instalaciones de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex, que es parte de ese grupo que investiga el problema) en el complejo de Cantarell, ubicado en la Sonda de Campeche.
Rosaura Ruiz Gutiérrez, secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación y parte del grupo interinstitucional, dijo que, tras el análisis de más de 70 imágenes satelitales desde el norte de Veracruz hasta Campeche y diversos tipos de datos (como simulaciones computacionales), se llegó a la siguiente conclusión:
Con el análisis de las imágenes satelitales, se demostró la presencia de hidrocarburo en la zona de Abkatún desde el 4 de febrero, cuando la mancha de petróleo era de unos 18 kilómetros (km). El 7 de febrero, la mancha ya era de 47 km. “Y hasta 75 km el 15 de febrero”, agregó la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación.
La emanación de petróleo en Abkatún deja de observarse a partir del 18 de febrero, según el análisis de las imágenes satelitales y sobrevuelos de la Marina, añadió la funcionaria federal.
De acuerdo con las simulaciones hechas por los científicos del grupo interinstitucional del Gobierno mexicano, el derrame de petróleo se desplazó por corrientes marinas y vientos hasta alcanzar la zona de costas de Veracruz el 24 de febrero. Las siguientes costas que habría sido alcanzadas por el hidrocarburo fueron en el norte de Veracruz y Tamaulipas.
El informe científico que contenía estos hallazgos fue entregado al grupo interinstitucional del Gobierno de México el pasado 3 de abril.
Antes de que se presentaran los hallazgos de ese informe, se investigaron otras posibles causas, como el vertimiento ilegal de un buque y la emanación de petróleo de chapopoteras naturales en Coatzacoalcos y Cantarell.
“No se tiene evidencia de que este derrame (ilegal del buque) haya aportado contaminantes a las zonas costeras de Tabasco, Veracruz y Tampico (Tamaulipas)”, dijo Ruiza Gutiérrez.
Las chapopoteras naturales, que mantienen una emanación de petróleo constante, se siguen investigando, pero el derrame en cuestión en el Golfo de México proviene de un ducto de Pemex.
A finales de marzo, Sheinbaum comentó que el grupo interinstitucional estaba investigando las posibles causas del derrame, aunque hizo énfasis en la emanación natural de las chapopoteras y no en una fuga de Pemex.
“Hay todavía en el Golfo lo que le llaman ‘chapopoteras naturales’ (…) Entonces, esta emanación (natural) que vino de Cantarell, lo que estamos investigando —junto con científicos, porque no solamente es un trabajo de Semarnat, de Pemex, y de la Secretaría de Marina y Secretaría de Energía, sino con científicos— es si son estas ‘chapopoteras naturales’ que hay en la zona, que se han reportado en muchas ocasiones y hay muchos reportes científicos de ellas, o alguna fuga de alguna de las instalaciones (estatales). Para eso, se tienen que revisar todas las instalaciones. Hasta ahora, no ha habido reportado una fuga, se han revisado ya una parte importante. Si se llegara a ver que hay una fuga, obviamente, se informaría y se entraría a la reparación. Más bien parece esta otra hipótesis que se ha venido planteando”, dijo la presidenta de México en su conferencia del 31 de marzo, días antes de que se entregara el reporte científico al grupo de expertos del Gobierno.
Al tiempo que Sheinbaum daba estas declaraciones, organizaciones ambientalistas, a través