Por Eric Levenson, CNN
Rex Heuermann, el presunto asesino en serie de Gilgo Beach, admitió este miércoles haber estrangulado a ocho mujeres y haber arrojado sus restos en Long Island, Nueva York, a lo largo de tres décadas.
En una audiencia judicial celebrada el miércoles, Heuermann habló con calma sobre la muerte de las mujeres, y confirmó que descuartizó a algunas de las víctimas y ató a otras por la cabeza y las piernas.
La sentencia de Heuermann está programada para el 17 de junio.
Heuermann, un arquitecto, de 62 años, residente en Massapequa, se encuentra bajo custodia desde julio de 2023.
Según una fuente cercana al caso, no se llegó a ningún acuerdo con la Fiscalía del Condado de Suffolk a cambio de esta declaración de culpabilidad.
Los cargos conllevan una pena de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. El juicio estaba programado para septiembre.
El abogado de Heuermann, Michael J. Brown, no respondió a la solicitud de comentarios de CNN.
La declaración de culpabilidad representa el final de un caso que se remonta a 1993 y que los investigadores tardaron décadas en resolver, lo que frustró a las familias de las víctimas, que sintieron que la investigación no se tomó en serio.
El caso comenzó formalmente en 2010 con la desaparición de Shannan Gilbert, de 23 años. La búsqueda de su paradero condujo al descubrimiento de al menos 10 conjuntos de restos humanos, principalmente de jóvenes trabajadoras sexuales, a lo largo de Ocean Parkway y dio inicio a la búsqueda de un presunto asesino en serie.
Sin embargo, la investigación quedó estancada durante más de una década. Mientras tanto, las muertes de Gilgo Beach fueron objeto de un aclamado libro basado en hechos reales, una película de Netflix y documentales sobre crímenes reales.
En 2022, el condado de Suffolk puso en marcha un grupo de trabajo interinstitucional para reexaminar los homicidios y pronto reunió pruebas contra Heuermann utilizando ADN, cabellos, registros telefónicos y testimonios de testigos, según consta en los registros judiciales.
Heuermann fue arrestado en julio de 2023 y fue acusado de las muertes de tres de las víctimas de las “Cuatro de Gilgo”, y desde entonces los fiscales lo han acusado de cuatro homicidios más en incidentes que se remontan a 1993.
En total, se le acusa de haber matado a siete personas: Maureen Brainard-Barnes, Melissa Barthelemy, Megan Waterman, Amber Costello, Jessica Taylor, Valerie Mack y Sandra Costilla.
Para las familias de las víctimas, una declaración de culpabilidad sería un alivio después de años de espera de justicia, dijo Robert Kolker, autor de “Lost Girls”, el libro, de 2013, que realata los asesinatos.
“La clave de ‘Lost Girls’ era que el asesino elegía a sus víctimas porque pensaba que nadie las echaría de menos. Y la tragedia es que durante muchos años tuvo razón”, declaró Kolker a CNN.
“Lo que demuestra este nuevo interés en torno al caso, el arresto y la posible declaración de culpabilidad es que quizás esto esté cambiando. Ahora, comprendemos la humanidad de las víctimas en casos como este de una manera que no lo hacíamos hace años”.
Durante casi dos décadas, varias mujeres de veintitantos años que, según la Policía, trabajaban como acompañantes o trabajadoras sexuales, desaparecieron en Long Island.
Los restos de Sandra Costilla fueron hallados en North Sea, en 1993. Restos parciales de Valerie Mack, una madre de Filadelfia, de 24 años, que trabajaba como acompañante, fueron encontrados en Manorville, en noviembre de 2000, y se descubrieron más restos en 2011, según la Policía. Los restos de Jessica Taylor fueron descubiertos en Manorville, en 2003, y se encontraron más a lo largo de Ocean Parkway, en Gilgo Beach, en 2011, según la Policía.
Maureen Brainard-Barnes tenía 25 años cuando fue vista por última vez, el 9 de julio