Por Andrew Freedman, CNN
Los meteorólogos están recurriendo a superlativos para describir una ola de calor inminente, tan intensa y poco común para esta época del año, que podría causar que algunas localidades batan sus récords históricos de temperatura para abril incluso antes de que comience ese mes.
Este fenómeno extremo, agravado por el cambio climático generado por el ser humano, traerá temperaturas veraniegas durante marzo a zonas que van desde California hasta Texas, y hacia el norte hasta Montana. Se han emitido alertas por calor extremo y otras advertencias por altas temperaturas para millones de personas desde San Francisco hasta Phoenix, y es probable que se extiendan con el tiempo.
El fenómeno apenas está comenzando. Antes de que termine la próxima semana, habrá arrasado casi toda la parte occidental de EE.UU. y partes de los estados de las Grandes Llanuras, superando decenas de récords de temperatura diarios y mensuales por márgenes inusualmente amplios.
En Phoenix, por ejemplo, el récord histórico de temperatura máxima para el mes de marzo es de 38 ºC (100 ºF), pero durante esta ola de calor se pronostica que la temperatura subirá al menos a 41 ºC (106 ºF) y se mantendrá por encima de los 38 ºC (100 ºF) durante varios días.
“Es probable que muchos lugares registren temperaturas máximas históricas para el mes de marzo y la temperatura de 38 ºC (100 ºF) más temprana de la que se tenga registro”, declaró el Servicio Meteorológico Nacional, pronosticando temperaturas máximas de hasta 16,5 ºC (30 ºF) por encima del promedio para esta época del año.
Este episodio de calor extremo podría ser comparable en intensidad y rareza a la ola de calor de 2021 en el noroeste del Pacífico, que causó cientos de muertes y elevó las temperaturas hasta los 49 ºC (120 ºF) en Oregon y el estado de Washington durante junio. Las temperaturas no serán tan altas durante las próximas dos semanas (después de todo, todavía es marzo), pero ambos eventos tuvieron su origen en el mismo lugar: masas de calor récord estacionadas sobre una región específica del país durante largos períodos de tiempo, además de una buena dosis de cambio climático.
Una cúpula de calor es una extensa y potente zona de alta presión que se extiende miles de metros en la atmósfera. Esta presión comprime y calienta el aire que se encuentra debajo, lo que también suprime la actividad de tormentas. Las cúpulas de calor pueden actuar como desvíos en la atmósfera, redirigiendo las tormentas a su alrededor. Es probable que esta cúpula bata récords de intensidad para la época del año e incluso podría igualar o superar a otras cúpulas de calor intensas ocurridas durante los meses de verano, como la de 2021.
Su intensidad es importante porque los meteorólogos utilizan estas mediciones, además de las temperaturas de la superficie, para comparar las olas de calor a lo largo de la historia y realizar estudios sobre la influencia del cambio climático.
Los estudios demostraron que la ola de calor de 2021 hubiera sido prácticamente imposible sin el cambio climático causado por la quema de combustibles fósiles. A medida que el planeta se calienta, diversos estudios han demostrado repetidamente que las olas de calor son cada vez más frecuentes, duraderas y severas. Desde aquel anterior evento de calor extremo, se ha constatado que múltiples olas de calor en otras partes del mundo solo son posibles debido a la contribución humana de la contaminación que calienta el planeta.
Russ Schumacher, meteorólogo y climatólogo estatal de Colorado, calificó la cúpula de calor de “asombrosa” por su intensidad en marzo. Otros meteorólogos han descrito la fuerza de la cúpula de calor como “verdaderamente sorprendente” e “increíble” a través de las redes sociales.