Por M. J. Lee y Nicky Robertson, CNN
Sarah Ferguson, la exesposa de Andrew Mountbatten-Windsor, estaba desesperada. Casi una década y media después de su muy publicitado divorcio del expríncipe en 1996, Ferguson –mejor conocida por muchos como “Fergie”– debía decenas de miles de libras en alquiler, se sentía sola y buscaba una nueva carrera.
Sobre todas estas tribulaciones, Ferguson buscó ayuda y consejo de su amigo: Jeffrey Epstein.
El análisis de decenas de archivos en la “biblioteca Epstein” del Departamento de Justicia realizado por CNN encontró que Ferguson continuamente colmaba a Epstein de elogios, incluso después de su condena en 2008 en Florida por solicitar prostitución de una menor.
Los mensajes muestran que Ferguson se refería afectuosamente a Epstein como su “amigo espectacular y especial”, “el hermano que siempre he deseado” y le decía “estoy tan orgullosa de ti” mientras él cumplía una condena en la cárcel. Más de una vez, Ferguson bromeó diciendo que Epstein debería casarse con ella.
La exduquesa, ahora de 66 años, buscó apoyarse en Epstein para obtener ayuda financiera, preguntando repetidamente si podía pedirle dinero prestado al financiero y pidiéndole que la empleara como su “asistente doméstica”. La investigación de CNN también descubrió que, incluso después de que Ferguson criticara a Epstein en una entrevista al vincularlo con la pedofilia, en privado, ella se mostró arrepentida y le pidió disculpas a Epstein por esos comentarios públicos.
Ferguson es una de las muchas figuras públicas cuyos estrechos lazos con el fallecido condenado por abuso sexual infantil han salido recientemente a la luz mediante los millones de archivos relacionados con Epstein publicados por el Departamento de Justicia.
Su exesposo, el expríncipe Andrés, ha sido públicamente desacreditado por su propia asociación con Epstein: fue expulsado de la monarquía; obligado a renunciar a sus títulos; se mudó de su casa de toda la vida en la finca de Windsor de la Corona; y en febrero, fue arrestado bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público.
Seis empresas vinculadas a Ferguson están cerrando en el período posterior a la publicación de los archivos de Epstein, informó anteriormente CNN.
Ferguson no ha sido acusada de delitos relacionados con Epstein, y la aparición del nombre de una persona en los archivos de Epstein no sugiere una conducta indebida. CNN se ha puesto en contacto con un representante de Ferguson para obtener comentarios.
A Epstein aún le quedaban meses de su condena de 18 meses de cárcel a principios de abril de 2009 cuando recibió un correo electrónico de Ferguson. Ella escribió que aterrizaría en Palm Beach en unas horas y quería saber si podía ver a Epstein durante su escala para tomar una taza de té.
Epstein, quien tenía permisos de salida para trabajar que le permitían salir de la cárcel hasta 12 horas al día, seis días a la semana, respondió: “Sí”. (No está claro si finalmente ambos se vieron ese día).
Dos días después, Epstein escribió un correo electrónico a Ferguson que comenzaba con las palabras: “Te ves genial”. En el mensaje, Epstein expuso su visión para una empresa que Ferguson podría dirigir llamada “Mothers Army”, una iniciativa destinada a ayudar a madres necesitadas que sería financiada por patrocinadores corporativos.
Ferguson parecía encantada.<