Por Susana Erazo y Krecyte Villarreal, CNN en Español
Dos ciudadanas estadounidenses, una trabajadora social y una maestra, se enfrentan a diario a múltiples pantallas y a cientos de llamadas telefónicas con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), con la esperanza de localizar a personas detenidas por ICE y ponerlas en contacto con sus familias.
Las “Güeras Aliadas”, como se les conoce en redes sociales, son un grupo de más de 40 voluntarios que dedican gran parte de su tiempo a apoyar a familiares de personas detenidas por ICE, ayudándoles a localizarlas y a comunicarse con sus seres queridos. En entrevista con CNN, ellas detallan el camino que enfrentan las familias tras la detención de un ser querido por agentes federales y los factores que pueden facilitar su contacto al estar recluido.
La idea nació en noviembre del año pasado, cuando las calles de Charlotte, en Carolina del Norte, se convirtieron en el foco de operativos de control migratorio en los que más de 130 personas fueron arrestadas. “Fue como una responsabilidad que tuvimos que asumir, porque hablamos español y tenemos que utilizar nuestro privilegio como ‘güeras’ para ayudar a la gente”, dijo una de las fundadoras.
Kathryn Coiner-Collier y Devyn Brown, ambas con familias y trabajos de tiempo completo, decidieron actuar. “No puedo estar sin tomar acción, el tiempo es ahora”, dijeron. Se pusieron manos a la obra: tomaron sus silbatos, se vistieron con chalecos y salieron a las calles para compartir información sobre los derechos de los inmigrantes en Estados Unidos. “Una señora me paró y me dijo: ‘¿Puedo grabar lo que estás diciendo? Porque es buena información y quiero compartirlo en las redes’”. El video se viralizó en TikTok y las convirtió en las ya conocidas “Güeras Aliadas”.
Ambas, con años de experiencia en el ámbito social, educacional y de acompañamiento a familias inmigrantes, en los últimos cuatro meses han ido perfeccionando un sistema propio, con varios pasos, para localizar a una persona detenida por ICE.
Según la agencia, el contacto se puede establecer a través del Sistema Localizador de Detenidos en Línea (ODLS), en su página web, de dos maneras: ingresando el Número de Registro de Extranjero (A-Number) y el país de nacimiento, o ingresando el apellido, el nombre y el país de nacimiento.
Aunque ICE lo muestra como un proceso no muy complicado, las voluntarias aseguran que existen muchas barreras para lograrlo. “Si nunca has tenido experiencia con este sistema, no hay ninguna manera de saber por dónde empezar”, relatan.
Cuando una persona es detenida por ICE, primero es llevada a una oficina de la agencia y luego transferida a un centro de detención. Pero, en algunos casos, es enviada a una cárcel o a un albergue local, un escenario que —aseguran— suele ser el más difícil para localizarla.
“Es muy difícil buscar personas que estén en cárceles locales, porque aparecen en el sistema de la cárcel, no en el de ICE”, explican. Ellas lo describen como una barrera adicional, ya que no existe un sistema centralizado y cada ciudad o condado tiene sus propios portales, métodos de búsqueda y números de contacto.
Si la persona es transferida a un centro de detención de ICE, el panorama cambia y como primer punto tiene acceso a una llamada gratuita. “El problema es que hay mucha gente que no se sabe ni un número de memoria y, al no tener tus pertenencias, no puedes ver tu móvil y no puedes hacer la llamada”, señalan.
En esos casos, primero intentan contactar a la persona mediante una carta que ellas mismas envían desde Estados Unidos. Además de pedir el Número de Registro de Extranjero (A-Number) —que, según ICE, es un identificador único de nueve dígitos—, también permiten que las familias escriban un mensaje