Análisis por Juan Carlos López, CNN en Español
Son dos personajes estadounidenses. Uno es de ficción; el otro, de la realidad. Uno es inmigrante, el otro nació en Queens. Ambos son conocidos a nivel mundial, pero por razones distintas. Clark Kent es inmigrante y llegó a Kansas en 1938, Donald nació en 1946 en una familia adinerada de Nueva York.
Aunque le sorprenda, Clark Kent, del planeta Kriptón, mejor conocido como Superman, y Donald Trump, presidente de Estados Unidos, tienen algo en común, su poder no es ilimitado.
Superman es invencible en la tierra, pero la kriptonita, restos de su planeta de nacimiento, lo vuelven mortal. Trump, quien suele ponerse el traje de omnipotente y promete usarlo nuevamente hoy en su discurso sobre el Estado de la Unión, se debilita antes su propia kriptonita, la Constitución de Estados Unidos.
Trump 47, el numeral de su segundo mandato, encontró en su interpretación de la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional (IEEPA por sus siglas en inglés) una herramienta para imponer su voluntad a nivel nacional e internacional con aranceles que ordenaba contra quien quisiera y por el porcentaje que le provocara.
El 2 de abril de 2025 anunció su llamado “Día de la Liberación”. Fueron aranceles para todos, hasta para los pingüinos de las Isla Heard y las islas Macdonald, territorios australianos deshabitados en el océano indico, gravados con un 10%, aunque allí no hay actividad comercial desde 1877.
La teoría arancelaria de Trump desafía la ortodoxia económica. En su visión del mundo, Estados Unidos llegó a ser la principal potencia del mundo a pesar de que el resto del planeta se ha aprovechado de los mandatarios que le antecedieron. Así explica el déficit comercial, Estados Unidos importa más de lo que exporta, que en 2025 fue de 901 mil millones de dólares, según la Oficina de Análisis Económico del gobierno.
El jueves 19 Trump celebró en su red social y en mayúsculas el impacto de sus aranceles: “EL DÉFICIT COMERCIAL DE ESTADOS UNIDOS SE REDUJO EN UN 78% DEBIDO A LOS ARANCELES QUE SE APLICAN A OTRAS EMPRESAS Y PAÍSES”. Sin embargo, la misma Oficina de Análisis Económico, una agencia oficial, reveló ese día que la reducción en el déficit de bienes y servicios en 2025 fue del 0,2%, no del 78%, y que el déficit comercial, objeto de su estrategia, aumentó un 2,4% con respecto a 2024.
China, por el contrario, blanco de los aranceles más agresivos, que llegaron a ser de un 145%, vio su superávit comercial – es decir, exportó más de lo que importó – superar los 1,2 trillones de dólares. El castigo no surtió efecto
La mayor exposición de Trump a la kriptonita constitucional llegó el viernes. Ese día la Corte Suprema, que tiene la última palabra en temas judiciales, la misma que en julio de 2024 falló a su favor por 6-3 para determinar que, como expresidente, gozaba de inmunidad limitada sobre las decisiones que tomó como mandatario, algo extensivo a todos los expresidentes, le dijo que su poder no es absoluto.
En ambos fallos el autor fue el John Roberts, presidente de la Corte y cabeza una de las tres ramas del poder, la judicial. Trump está al frente del ejecutivo y Mike Johnson de la legislativa; no son subalternos el uno del otro, pero la Judicial puede revertir decisiones de los