Por Billy Stockwell, Charlotte Reck y Max Foster
El rey Carlos III de Inglaterra ha manifestado su disposición para colaborar con la policía británica en una investigación que pone nuevamente a Andrés Mountbatten-Windsor en el ojo del huracán. Las autoridades evalúan actualmente una denuncia que vincula al expríncipe con el intercambio de información confidencial con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein, durante el tiempo en que el ejercía como enviado comercial del Reino Unido.
El reciente lote de documentos de Epstein publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, que ha generado un renovado escrutinio sobre el desacreditado miembro de la realeza, parece mostrar que Mountbatten-Windsor envió material confidencial a Epstein en 2010.
Graham Smith, director ejecutivo del grupo británico antimonárquico Republic, dijo el lunes que denunció a Mountbatten-Windsor a la policía por “presunta mala conducta en el ejercicio de funciones públicas y violación de secretos oficiales”.
El lunes, la Policía del Valle del Támesis dijo a CNN: “Podemos confirmar la recepción de este informe y estamos evaluando la información según nuestros procedimientos establecidos”, dijo un portavoz de la fuerza policial.
Más tarde ese mismo lunes, un portavoz del Palacio de Buckingham dijo que el rey Carlos había “dejado claro, en palabras y mediante acciones sin precedentes, su profunda preocupación ante las acusaciones que siguen saliendo a la luz respecto a la conducta del señor Mountbatten-Windsor”.
“Aunque las acusaciones específicas deberán ser abordadas por el señor Mountbatten-Windsor, si somos contactados por la Policía del Valle del Támesis estamos dispuestos a apoyarlos, como cabría esperar”, dijo el portavoz.
Mountbatten-Windsor ha negado anteriormente cualquier conducta indebida respecto a sus vínculos con Epstein. No ha respondido públicamente a las últimas acusaciones. CNN ha intentado contactarlo para obtener comentarios.
El expríncipe es una de varias figuras destacadas de la vida pública británica que han enfrentado críticas en los últimos días por sus vínculos con Epstein. Peter Mandelson, el exembajador británico en EE.UU., renunció a la Cámara de los Lores la semana pasada después de que los últimos documentos parecieran mostrar que filtró información gubernamental sensible al mercado a Epstein tras la crisis financiera de 2008.
La policía británica registró dos propiedades vinculadas a Mandelson el viernes como parte de una investigación sobre mala conducta en la función pública. CNN no ha podido contactar al representante de Mandelson. Mandelson ha dicho anteriormente que fue “un error creer a (Epstein) tras su condena y continuar mi relación con él después”.
Mountbatten-Windsor se convirtió en enviado comercial en 2001, pero renunció una década después tras ser criticado por su relación con Epstein. El expríncipe dijo en ese momento que su cargo “ya no es necesario para el trabajo que realizo hoy y, más importante aun, en el futuro”.
En octubre de 2010, Epstein envió un correo electrónico al miembro de la realeza solicitando detalles sobre un próximo viaje a Asia, según los archivos del Departamento de Justicia. En respuesta, Mountbatten-Windsor le envió a Epstein un breve itinerario detallando sus planes de viaje a varios destinos, incluidos Vietnam, Singapur y Hong Kong.
Luego, tras concluir el viaje, Mountbatten-Wind