Por Holmes Lybrand, CNN
Dos días después de que agentes del Departamento de Seguridad Nacional dispararan y mataran a Alex Pretti, está en curso una investigación confusa.
El Departamento de Justicia no ha abierto pesquisas sobre derechos civiles, ha sido instalado un centro de coordinación de crisis en Minneapolis para investigar a los manifestantes y altos funcionarios de la administración Trump no han confirmado si Pretti estaba desarmado antes del tiroteo.
La agencia de investigación del Departamento de Seguridad Nacional (HSI) está liderando las indagaciones federal sobre el tiroteo, según los funcionarios, con el FBI actuando en un papel de apoyo, incluso procesando evidencia física.
“Estamos en posesión del arma de fuego”, dijo el domingo el director del FBI, Kash Patel, sobre el arma de Pretti, y agregó que el FBI la analizaría en su propio laboratorio.
Si bien HSI no ha llevado a cabo pesquisas penales sobre incidentes de uso de la fuerza por parte de las autoridades federales, ha asistido, coordinado y apoyado dichas investigaciones cuando ha sido necesario, afirman exfuncionarios del DHS.
Es inusual que codirijan investigaciones con el FBI.
La indagación, una de varias que se están llevando a cabo sobre el tiroteo, fue iniciada por funcionarios públicos en las horas posteriores al tiroteo, quienes transmitieron narrativas contrapuestas y conclusiones firmes en ausencia de evidencia, lo que aumenta la probabilidad de que cualquier resultado al que se llegue sea examinada por un público escéptico.
Hasta el lunes por la tarde, un pequeño grupo de investigadores estaba revisando imágenes públicas del incidente y videos tomados de hasta 30 cámaras corporales que los oficiales, incluidos varios involucrados en el incidente, llevaban ese día.
Momentos antes de su muerte, Pretti aparece en un video de la escena moviéndose entre un agente del DHS y una mujer a quien los funcionarios empujaron al suelo.
El agente rocía a Pretti con un irritante químico y lo obliga a arrodillarse antes de que varios otros se le acercan rápidamente, con otros uniformados de pie sobre él y empujándolo al suelo mientras parece resistirse.
Un análisis de video de CNN parece mostrar a un funcionario federal de inmigración quitándole un arma a Alex Pretti justo antes de que otros le dispararan fatalmente.
En la confusión y el forcejeo con Pretti, se puede escuchar a uno de los agentes, que participó en la refriega, preguntar tras los disparos: “¿quién tenía un arma?”, según una fuente cercana.
Los videos recopilados en el lugar de los hechos están siendo revisados internamente.
Los investigadores también han realizado entrevistas con los agentes y todavía están en las primeras etapas de la averiguación.
Durante administraciones demócratas y republicanas anteriores, el Departamento de Justicia investigó si los agentes del orden utilizaron fuerza excesiva en tiroteos en los que estuvieron involucrados.
En esos casos, las fuerzas de seguridad locales solicitan la ayuda del FBI y sus amplios recursos, y ambos trabajan juntos para reunir meticulosamente pruebas, realizar entrevistas y compartir información.
Los funcionarios federales mantienen su mirada investigativa sobre las violaciones de las leyes de derechos civiles, mientras que las fuerzas del orden locales se centran en posibles cargos de homicidio o agresión.
El Departamento de Justicia no ha iniciado una investigación de derechos civiles, comentó a CNN un funcionario del departamento, pero dijo que lo hará “si se presenta la evidencia”.
Tras el tiroteo de Rene Good a manos de un agente del ICE hace apenas unas semanas, no se siguió la práctica de compartir información: el FBI excluyó rápidamente a los investigadores locales de