Por Anabella González, CNN en Español
El conflicto en Medio Oriente se extiende y aún no está claro cuándo ni si efectivamente Estados Unidos e Irán llegarán a un acuerdo. Mientras ambos países mantienen las tensiones pese al alto el fuego, los bloqueos en el estrecho de Ormuz siguen impactando en el mundo con el alza de los precios del petróleo, que desde hace semanas ronda los US$ 100 por barril.
Hay, en ese contexto, algunos países de América Latina que sin duda están recibiendo mayor atención derivada de la guerra. Y si bien no se puede hablar de “ganadores”, algunos de ellos, regiones ricas en recursos, podrían ver beneficios en sus economías a corto o largo plazo, señalan especialistas consultados por CNN.
Al poner en crisis la cadena de suministro energético por el estrecho de Ormuz, la vía marítima clave por donde pasa alrededor del 20 % del suministro mundial de petróleo y de gas natural licuado (GNL), el conflicto en Medio Oriente expuso la complejidad de centrar el suministro global en torno al estrecho.
Ahora, el mundo podría buscar diversificar sus opciones. Allí es donde aparecen algunos países de Latinoamérica: un precio sostenido del barril de petróleo a US$ 100 podría desbloquear hasta 2,1 millones de barriles diarios de suministro adicional de crudo en Sudamérica para mediados de la década de 2030, según un análisis de Rystad Energy.
Desde hace semanas es visible el impacto de la guerra en Irán en las economías de América Latina por el aumento de los costos de vida derivados del combustible más caro. Y mientras más se prolongue el conflicto, los efectos serán cada vez mayores, al punto de poder llevar al mundo a una recesión, advierte el Fondo Monetario Internacional.
Pero hay países que, en paralelo, perciben beneficios —aunque en términos generales y no sin riesgos a corto, mediano o largo plazo— derivados de las complicaciones en el estrecho de Ormuz.
“Por el alza del precio del petróleo, los países productores aparentemente podrían verse beneficiados”, dice a CNN Miriam Grunstein, socia fundadora de la firma mexicana Brilliant Energy Consulting, una consultora energética especializada.
“Sin duda, los países exportadores de petróleo, entre ellos Argentina, Brasil y Guyana, se benefician del aumento del precio. Dicho esto, toda la región sufre por los altos precios de los alimentos como consecuencia de la guerra y del mayor costo de la nafta”, dice a CNN Benjamín Gedán, investigador en la Universidad Johns Hopkins y exdirector para América del Sur del Consejo de Seguridad Nacional.
Guyana, uno de los países más pequeños de América Latina, ha mostrado una producción de petróleo que crece desde hace años y que, a raíz de la crisis en Medio Oriente, ha incrementado sus ingresos semanales de US$ 370 millones (antes de la guerra) a US$ 623 millones, de acuerdo con datos de la consultora Rystad Energy.
“Creo que Guyana ve un lado positivo” desde la irrupción del conflicto en Medio Oriente el 20 de febrero pasado, dice Will Freeman, investigador de estudios latinoamericanos en el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés). La economía de Guyana es menor en relación a la magnitud de los “ingresos extraordinarios” que está percibiendo por el petróleo, agrega.
Sin embargo, mayores ingresos no equivalen a mejoras económicas. “Es importante analizar cómo se distribuyen y gastan las rentas petroleras en Guyana, ya que las evaluaciones sobre el impacto generalizado del crecimiento y la prosperidad del país tras 2020 son diversas”, agrega Freeman.
El país, rodeado de recursos mi