Por Jessie Yeung, Sandi Sidhu, Jinky Jorge y Todd Symons, CNN
El dúo de padre e hijo sospechosos de llevar a cabo una masacre en la famosa playa Bondi de Sydney el domingo estaban “impulsados por la ideología del Estado Islámico”, afirma la policía, mientras que las autoridades filipinas confirmaron que visitaron recientemente una parte de ese país que durante mucho tiempo ha sido un semillero de extremismo.
Los dos hombres son Sajid Akram, de 50 años, quien murió tras intercambiar disparos con la policía, y su hijo Naveed Akram, de 24 años, quien está detenido en el hospital y se espera que enfrente cargos importantes.
Un funcionario antiterrorista australiano cree que el dúo recibió entrenamiento de estilo militar mientras estaban en el sur de Filipinas el mes pasado, informó el martes la emisora pública ABC.
Se encontraron dos banderas caseras del Estado Islámico en un vehículo registrado a nombre del sospechoso más joven, quien fue evaluado previamente por la agencia de seguridad interna del país y descartado como una potencial amenaza, declaró la policía.
Las autoridades afirman que los sospechosos atacaron a judíos australianos que celebraban la primera noche de la festividad de Janucá. El fatal incidente, que dejó 15 muertos, constituye el peor tiroteo masivo del país en casi 30 años.
La policía afirmó que por el momento no hay evidencia que sugiera que hubo más personas involucradas.
Esto es lo que sabemos hasta ahora sobre los sospechosos.
El tiroteo parece haber sido inspirado por la ideología extremista del “ISIS”, según el líder australiano Anthony Albanese.
La policía de Nueva Gales del Sur informó este martes que el vehículo registrado a nombre del sospechoso más joven contenía dispositivos explosivos improvisados y dos banderas caseras de ISIS.
Albanese dijo que la evidencia de las banderas mostraba que “la perversión radical del Islam es absolutamente un problema” tanto en el país como en todo el mundo.
Las autoridades creen que los dos hombres “no eran parte de una célula más amplia”, lo que les ayudó a evadir la detección, comentó Albanese a la emisora pública ABC.
Pero el sospechoso más joven ya era conocido por los servicios de seguridad federales.
El hijo fue investigado durante seis meses por la Organización Australiana de Inteligencia de Seguridad (ASIO) en 2019 “debido a sus vínculos con dos personas que posteriormente fueron encarceladas”, declaró Albanese. Sin embargo, la investigación concluyó que no había pruebas de que se hubiera radicalizado.
El joven de 24 años no estuvo sujeto a vigilancia continua después de que terminó la investigación, pero las autoridades ahora están tratando de determinar “si se radicalizó aún más después de eso”, apuntó Albanese.
El padre, propietario de armas con licencia, fue entrevistado como parte de la investigación de 2019, pero tampoco mostró indicios de radicalización, añadió Albanese. Manifestó que desconocía si las autoridades cuestionaron si el padre poseía armas en ese momento.
“El antisemitismo, por supuesto, ha existido durante mucho tiempo; ese es el punto. El Estado Islámico es una ideología que, trágicamente, durante la última década, particularmente desde 2015, ha llevado a la radicalización de algunas personas a esta postura extrema, y es una acción odiosa”, expresó Albanese.
Un imán que le dio lecciones de Corán a Naveed Akram comentó a CNN que el joven de 24 años se había acercado al Instituto Al Murad para recibir lecciones de recitación del Corán y de idioma árabe en 2019. Continuó con sus lecciones durante un año.
“Condeno este acto de violencia sin ninguna duda”, manifestó el jeque Adam Ismail en un mensaje de video.
“No todos los que recitan el Corán lo entienden o viven según s